Otras expresiones

El balcón de Ustariz y sus 300 años de historia

Redacción

04/09/2012 - 11:50

 

Nerina Cardenas en el balcón de UstarizA escasos metros de la plaza Alfonso López, en la carrera 5, la casa de los Ustariz se erige como uno de los grandes símbolos del centro histórico de Valledupar. En su fachada, exterior, el balcón de estilo colonial brilla con ardor y seduce al visitante.

Hace exactamente 300 años que el señor Vicente Ustariz mandó a construir lo que hoy puede considerarse una joya patrimonial de Valledupar. Descendiente de vascos y recientemente llegado de Venezuela con su hermano Don Bartolomé, el señor Ustariz puso en manos de Melchior de Los Reyes –un agrimensor procedente de España que construyó un número apreciable de casas en el centro urbano–, el proyecto de un balcón de madera.

Así es cómo nace la historia de este portentoso monumento y, desde entonces, se trasmite de padres e hijos con todo lujo de detalles. La señora Nerina Cardenas Ustariz, quien reside en la casa junto con su hermana Elba, nos divulgó la información que aquí les comunicamos. “Mi mamá me enseñó esta historia –comenta con orgullo– y ahora mi hijo se la está aprendiendo, pero formalmente”.

El balcón de los Ustariz fue el testigo de los momentos más importantes de la independencia colombiana y, siendo el lugar de encuentro de los independentistas, fue incluso objeto de serios disparos que procedían del otro lado de la plaza: del balcón de los Maestre (quienes formaban parte del bando realista en aquella época).

Los rastros de esos disparos eran visibles hasta hace muy poco, cuando la familia Cardenas Ustariz tuvo que renovar completamente el balcón. “El balcón se cayó en 2007 –explica Nerina–. Tuvimos, primero, que colocar un bastón para sostenerlo y, luego, mandamos una carta al presidente Uribe para poder restaurar el bien ya que nadie nos prestaba atención aquí en Valledupar”.

El presidente de la República dio su permiso para las obras y exoneró la familia de los impuestos, pero para llevar a cabo las obras, Nerina Cardenas tuvo que vender su finca en el campo.

En total, se gastaron más de 60 millones de pesos en restaurarlo y el alto costo se debe a la madera de roble, corazón fino y carreto (idéntica a la madera usada para el balcón original), y la alta tecnicidad del trabajo manual. “Se cortó la madera de manera idéntica, con hachuelas y a mano”, explica Nerina Cárdenas.

Para celebrar los 300 años del balcón,  los Ustariz pensaron en organizar un reencuentro de todos los familiares diseminados por el continente Latinoamericano (siendo Venezuela y Argentina los dos mayores países de acogida), pero, por múltiples razones logísticas, no fue posible.

No obstante, dentro de la programación del IV Mes del Patrimonio, el balcón de Ustáriz recibirá todos los honores. “La Fundación AVIVA ha previsto celebrar este aniversario con la entrega de una placa como premio por haber sacrificado un bien para salvar la casa”, comenta nuestra entrevistada.

El balcón es algo más que un bien histórico. Es también un lugar estratégico para contemplar los principales eventos de la ciudad. “Uno lo ve todo desde aquí –expresa Nerida con una sonrisa–. Llevo toda la vida observando la Semana Santa desde el balcón. Los carnavales y los Festivales los veíamos también desde este punto y participábamos en las fiestas porque mi papá hacía las carrozas”.

Nerida espera poder convertir el balcón en un salón de eventos para que todo el mundo lo disfrute. Es un proyecto que esperamos siga adelante con el apoyo de la comunidad y que contribuya al florecimiento de todo el centro histórico.

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario

Le puede interesar

El paraíso terrenal queda en el Magdalena

El paraíso terrenal queda en el Magdalena

  Con este titular en el  año de 1939, Enrique Bernal Moreno, próspero comerciante antioqueño, residenciado en la ciudad de Ba...

Curumani y el camino hacia una red departamental de Cultura

Curumani y el camino hacia una red departamental de Cultura

El sector cultural del Cesar hizo esta semana otro paso importante en su fase de estructuración y estimulación. Bajo la iniciativa de...

Un Encuentro que explora la riqueza de la Gestión Cultural

Un Encuentro que explora la riqueza de la Gestión Cultural

  El universo de la Cultura reúne a muchas constelaciones de gestores, emprendedores y actores que actúan, muchas veces sin saber...

La casa de bahareque Zuleta, testimonio de una cultura ancestral

La casa de bahareque Zuleta, testimonio de una cultura ancestral

En el centro histórico de Valledupar, y especialmente en el barrio del Cañaguate, se encuentran tesoros patrimoniales de un valor inc...

Un piano Blüthner: vertical rito salonero al carnaval vallenato

Un piano Blüthner: vertical rito salonero al carnaval vallenato

  “¿Por qué no he de llorar?“ Es el título segundo por donde transitaba Fernando Valadez el menú, una disposición-índice ...

Lo más leído

Los caribes colombianos

José Javier González de la Paz | Pueblos

Sobre la naturaleza egoísta del hombre

Antonio Acevedo Linares | Pensamiento

El manifiesto cultural

Alberto Muñoz Peñaloza | Opinión

Macondo: perfil de Gabo

Oscar Pantoja | Literatura

Por el mismo camino

Alberto Muñoz Peñaloza | Música y folclor

La oscura nube del Cerrejón en La Guajira

La Liga contra el silencio | Medio ambiente

Un pueblo con dos patronos

Diógenes Armando Pino Ávila | Patrimonio

La revelación póstuma

Álvaro Yaguna Nuñez | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube