Otras expresiones
El arte de la buena sazón
El medio día del miércoles 5 de septiembre tuvo un sabor diferente. El Primer Encuentro Gastronómico Regional se encargó de matizar el paladar de los asistentes en el patio de la Casa de la Cultura de Valledupar.
Una oportunidad única de bautizar como artístico esos olores que emanan de un plato colorido y corpulento. Sin duda la mejor forma de acostumbrar al pueblo a sentir orgullo y propiedad sobre aquellas texturas sensoriales que saben mejor si están acompañadas por una charla con amigos y un buen vallenato de fondo.
El evento, presidido por su organizador el Dr. Alberto Muñoz Peñaloza, abrió una puerta que parecía necesitar este empujón. Tras ella, fue fácil observar una maquinaria exquisitamente tradicional: las manos laboriosas de esas mujeres que enamoran y fascinan con sus delicias culinarias.
“Estamos agradecidas con esta oportunidad… es bueno que todos sintamos que somos dueños de estos platos típicos”, aseguró María Mercedes Medina, una de las encargadas de preparar los platillos presentados en este encuentro.
El beneplácito de los presentes por la buena organización del acontecimiento fue el tema en común de las mesas que decoraron la tarde. Incluso, el alcalde de Valledupar, Dr. Fredy Socarras Reales, parecía contento con la convocatoria y el transcurrir del evento.
“Esta es la forma de dejar de lado las palabras y entrar a trabajar con los hechos”, aseguró el burgo maestre y felicitó al Dr. Muñoz Peñaloza por su función como director de la Casa de la Cultura de esta ciudad.
El sabor de un texto o un discurso se encuentra en la sazón de sus palabras y en la bandera que porta el que trae un objetivo. Está impreso en el nombre de este Primer Encuentro Gastronómico que su proyección es a futuro y que, como propuesta, intenta arraigarse en el calendario anual de los habitantes de Valledupar.
Ahora entonces, está en los “ciudadanos de a pie” reclamar su derecho a participar en estas actividades. Todos son parte de la construcción de la ciudad. Las cartas están puestas y es fácil hacer de la capital del Cesar ese lugar en el que siempre hay algo que hacer.






