Otras expresiones

El Francés y la Chiriguanera

Pepe Morón Reales

18/09/2012 - 11:30

 

Saida de Alonso y Bruno ReignaultLa mañana calurosa del viernes  se prestó para el cierre del Foro Gastronómico organizado por la fundación Aviva y el Banco de la Republica. Una jornada que tuvo sabores exquisitos y llenos de contrastes.

Algo comparado a una línea en zigzag, que pasó por la definición del término Créole dicha por el francés Bruno Regnault, y rebotó en el discurso ameno y fraternal de una chiriguanera orgullosa llamada Saida de Alonso. La dama demostró en una alocución decorada por su humildad, que maneja el secreto del sabor en los platos de comida típicos del sur del Cesar.

El comienzo del evento no fue fácil. El español enredado y en ocasiones torpes del Sr Regnault, hizo complicado entender su idea. Por suerte, los gestos exagerados del expositor y las diapositivas usadas facilitaron un poco la transmisión de su disertación.

Era curioso ver el rostro de los asistentes que jugaba estirarse y contraerse en busca de algo que confirmara lo entendido del pensamiento mostrado. De allí que la concentración y el interés particular, jugaran un papel fundamental en la conexión que se generó entre el público y las palabras de Bruno.

Con una completa contextualización de la Cocina Créole, que incluía los orígenes del término y un marco histórico y geográfico, se dio inicio al último día de foros Gastronómicos. La ponencia demostró de forma magistral, que la comida es una forma de expresión cultural que nos identifica y permite encontrar coincidencias ancestrales en pueblos que parecen diferentes. Estos detalles hicieron del la mañana una carrera de minutos que se deslizaron aprisa entre el reloj incauto de las atentas escuchas.

El broche de oro lo puso Doña Saida de Alonso; sin duda el personaje más apropiado para cerrar este capítulo del libro llamado Mes Del Patrimonio Cultural. Su labia criolla hizo relajar el rostro tenso del que no entendió la primera mitad del programa. En su reflexión quedó abierto un interrogante interesante: ¿qué pasa con los vallenatos, que parecen renuentes a recordar y reconocer esos sabores que son propios?

No es nuevo el poco interés que los ciudadanos comunes y silvestres tienen para responder al llamado de este tipo de foros o encuentros. Poco a poco la idea de prestar atención a estos legados patrimoniales, parece difuminarse en el desinterés propio del que desconoce su historia. Sin duda, así se confirma la idea de una globalización invasiva, que mal manejada, tiene la capacidad de aplastar el respaldo que las nuevas generaciones pueden brindar en todo lo referente a la cultura. Si bien es verdad que la música representa de modo extraordinario el sentir nostálgico, alegre, caprichoso y humano del cesarense, también es cierto que no es la única forma que tienen para identificarse.

Ya hay sembrada una semilla y en el momento de cosechar es prudente pensar que todos serán portadores de un interés inédito. De otra forma nada de esto tiene sentido.

Pepe Morón Reales

Sobre el autor

Pepe Morón Reales

Pepe Morón Reales

Habemos PepeM

La Paz (Colombia, 1984). Después de interrumpir su carrera de medicina en la ciudad de Barranquilla, viajó a Bogotá a estudiar comunicación social. Ahí descubre su gusto por el teatro y comienza a introducirse, de a poco, en el mundo de las tablas. En el año 2007 se radica en Buenos Aires para formarse como periodista y combina su aprendizaje histriónico con su fascinación por la literatura.

En el 2009 participa en el concurso de Argentores y Metrovía y abre su primer blog donde intenta mostrar algunos de sus trabajos. A mediados del mismo año comienza a escribir Muerte De Cruz, su primera novela y la publica a finales de 2010.

Los años siguientes se vinculó con Gramática Comunicaciones, encargados de redactar los suplementos de Pymes y arquitectura de los diarios Clarín y Nación.

En el año 2012 se radica nuevamente en Colombia y ahí se prepara para el lanzamiento de su segundo libro llamado El Juego del Ahorcado.

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