Patrimonio

“El río Magdalena nos integra”: Edgar Rey Sinning

Redacción

09/06/2015 - 05:55

 

Edgar Rey Sinning / Foto: Archivo PanoramaCultural.com.co

Es conocido el interés histórico del río Magdalena. Durante el siglo XIX fue uno de los mayores escenarios de las luchas de independencias de Colombia ya que los ejércitos patriotas y reales navegaban por el río buscando la dominación de espacios estratégicos.

Lo que no se conoce tanto es el interés cultural que tiene el río Magdalena en el estudio del folclor colombiano porque también representa un excelente mirador para entender cómo evolucionaron las fiestas de varios departamentos de la costa y del interior. 

En una conferencia dedicada a las fiestas ribereñas en el Encuentro Nacional de Investigadores de la Música Vallenata, el sociólogo y docente Edgar Rey Sinning subrayó el carácter unificador e integrador del río Magdalena.

“La frontera imaginaria que es el Río Magdalena, no nos separa, nos une”, expresó el ponente para destacar los intercambios y la transformación cultural de ciertos paisajes que ha permitido el río a lo largo de los últimos siglos. 

Haciendo hincapié en los inicios de la colonia, Rey Sinning explicó que las fiestas interculturales –donde se permitía la presencia de indígenas o descendientes de esclavos negros– no nacieron espontáneamente.

Fue al percatarse de la dificultad que existía para mantener el orden y la explotación de los recursos locales que los colonos y criollos decidieron en el siglo XVII integrar paulatinamente a las poblaciones negras e indígenas en las celebraciones religiosas. Era un modo de control más eficaz que la simple represión.

Así es como Edgar Rey Sinning recuerda que  a mediados del siglo XVI el obispo de Santa Marta fue acusado de organizar en su casa fiestas el día de Corpus con indios latinos y que “todos se emborrachaban entre peninsulares e indios latinos”.

El cambio de aptitud de los representantes de la Corona y luego de los criollos marcó un cambio drástico en las celebraciones ribereñas, pero no sólo esto. También la modernización galopante y la introducción de embarcaciones que recorrían el río en ambas direcciones propiciaron grandes cambios musicales.

Las fusiones hoy claramente visibles en las expresiones musicales (la cumbia, el porro y otros ritmos derivados) se aceleraron con todos estos cambios.  “Las fiestas rumberas que describen los cronistas nos dan unos daticos de cómo ya, a finales del siglo XVIII, aparecen unos primeros atisbos de músicos que no obedecen al parámetro de  lo primitivo de los indígenas chimilas”, explicó Edgar Rey Sinning antes de reiterar su gran lema: “El río Magdalena nos integra”. 

 

PanoramaCultural.com.co

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