Patrimonio

Reencuentro de barras y combos: una costumbre tradicional en las fiestas de Codazzi

Luis Carlos Guerra Ávila

21/08/2023 - 05:45

 

Reencuentro de barras y combos: una costumbre tradicional en las fiestas de Codazzi
Las fiestas patronales son propicias para el reencuentro / Foto: archivo particular del autor

 

Desde hace muchísimos años, las fiestas patronales de mi pueblo se han dejado seducir por todos los pueblerinos que, por alguna razón, salieron del terruño. Nuestros ancestros siempre regresaban en agosto y eran recibidos con gran algarabía. En alguna casa colocaban las ollas y en cuestión de minutos había un sancocho hirviendo. Una banda contratada, proveniente de Córdoba o Sucre, animaba con porros mientras se bailaba un fandango improvisado, y los hombres se vestían de lino y camisa blanca.

Las casas pintadas, la gigantona en las calles, el vendedor de helados, la vara de premio, el fotógrafo del caballito, el vendedor de globos y algodón de azúcar eran algunos de los atractivos populares que alegraban de cierta forma estas festividades. Desde las cinco de la mañana comenzaba con la alborada musical colocando serenatas por las calles hasta las últimas horas de la noche, finalizando para los jóvenes con una "vaca loca" de candela y juegos pirotécnicos.

Estas tradiciones han sido heredadas por las generaciones siguientes y hasta el día de hoy se han mantenido, excepto el paseo de la gigantona y todo lo relacionado con la pirotecnia. Una de las barras más tradicionales es la llamada "Barra Veneno", encabezada por Elkin Gómez, Olmer Romero y Héctor Gómez. Ellos se reúnen todos los años, ponen una cuota, celebran un día y el resto de la semana asisten juntos a todos los eventos.

Desde hace unas dos décadas hasta el presente, han sido imitados por varios grupos, y la tecnología ha permitido que año tras año más paisanos se reencuentren y celebren juntos. Promociones de bachilleres, profesionales egresados de alguna universidad, empleados de empresas y colonias de diferentes ciudades; en fin, siempre existe un motivo para el reencuentro y la confraternidad.

Este año, la promoción 81 del Colegio Nacional Agustín Codazzi se les adelantó, ya que se reunieron el 17 de agosto en un conocido restaurante del pueblo. Lograron venir desde Canadá, Barranquilla, Cartagena, Arjona (Bolívar), Cúcuta, Aguachica y Valledupar. Entre ellos se encontraban Gregorio Cerpa, Jaime Restrepo, Rafael Torres, Mónica, Fabiola, Alirio Carrillo y el popular Tonka, así como José Gutiérrez.

Así como ellos, muchos amigos organizados en grupos se reunirán y celebrarán juntos la gran fiesta de la amistad pueblerina. En conclusión, a lo largo de los años, las tradiciones arraigadas en las fiestas patronales de Codazzi han demostrado su poder para unir a los corazones dispersos de aquellos que, por diversas razones, se aventuraron lejos de su tierra natal. A través de la algarabía de las calles, las casas pintadas y los vendedores ambulantes, estas festividades han sido una fuente inagotable de reencuentros y sonrisas.

Con el paso del tiempo, la tecnología ha enriquecido aún más estos encuentros, permitiendo que amigos y conocidos de distintos lugares del mundo compartan su alegría y nostalgia en un mismo espacio virtual. La herencia de la "Barra Veneno" y otras agrupaciones similares demuestra que la camaradería y el sentido de pertenencia no tienen fronteras ni límites generacionales.

El caso de la promoción del 81 del Colegio Nacional Agustín Codazzi es una muestra clara de cómo la distancia no puede apagar el vínculo especial que nació en las aulas y pasillos de la juventud. Desde Canadá hasta Valledupar, estos amigos demostraron que el tiempo y la distancia no son rival para la amistad sincera y los recuerdos compartidos.

Así, año tras año, las calles de Codazzi se llenarán de risas, abrazos y bailes, recordándonos que las raíces y la camaradería siempre encontrarán la manera de prevalecer. Las fiestas de este querido pueblo continúan siendo un faro de conexión y celebración, recordándonos que la verdadera riqueza de una comunidad reside en su capacidad para mantener vivas las llamas de la tradición y la amistad, sin importar dónde la vida pueda llevarnos.

 

Luis Carlos Guerra Ávila

Tachi Guerra

Sobre el autor

Luis Carlos Guerra Ávila

Luis Carlos Guerra Ávila

Magiriaimo Literario

Luis Carlos "El tachi" Guerra Avila nació en Codazzi, Cesar, un 09-04-62. Escritor, compositor y poeta. Entre sus obras tiene dos producciones musicales: "Auténtico", comercial, y "Misa vallenata", cristiana. Un poemario: "Nadie sabe que soy poeta". Varios ensayos y crónicas: "Origen de la música de acordeón”, “El ultimo juglar”, y análisis literarios de Juancho Polo Valencia, Doña Petra, Hijo de José Camilo, Hígado encebollado, entre otros. Actualmente se dedica a defender el río Magiriamo en Codazzi, como presidente de la Fundación Somos Codazzi y reside en Valledupar (Cesar).

2 Comentarios


Diomar 21-08-2023 10:55 AM

Reencontrarse con viejos amigos es para mi un punto fuerte donde con solo unos minutos de saludo, uno descarga todo el cariño acumulado en sinónimo de qué tanto los hemos extrañado.

Hidalgo de Jesus Velez Barranco 21-08-2023 01:08 PM

Excelente amigo Luis Carlos , no encuentro otra palabra de acuerdo a mi percepción despues de haberlo leído en su columna

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