Pueblos

Duane, el arhuaco rebelde

Arnoldo Mestre Arzuaga

03/08/2017 - 08:35

 

Este enigmático personaje, a pesar de no haber tenido estudios escolares, y mucho menos universitarios, fue respetado y admirado por indígenas y blancos. Su sola presencia infundía respeto y don de mando. Era alto, de tez blanca y su vestimenta lucía siempre impecablemente blanca, parecía un sacerdote tibetano.

Fue quizás el mamo más sabio que ha tenido la etnia arhuaca. Su verbo era la verdad, lo que más adelante le ocasionaría grandes dificultades. Se le conoció como Duane, pero su nombre era Juan Bautista Villafañez Mestre, hijo de la indígena Raimunda Villafañez y el vallenato Vicente Sebastián  Mestre Villazón.

Nació en algún lugar de la Sierra Nevada de Santa Marta el 24 de junio de 1895. Como Mamo podía predecir el futuro, cazar y bautizar a los miembros de su tribu, designar el nombre a los niños, lo que hacía por inspiración. Además, poseía conocimientos curativos que ejercía a través de las plantas medicinales.

Desde enero de 1918, en Nabusimake existía una edificación similar a un monasterio dirigida por capuchinos catalanes que se dedicaban a evangelizar y a educar a los niños arhuacos, guajiros y motilones, pero, según el testimonio de varios líderes, el propósito principal de educar se desparramó.

Los niños mayores de cuatro años eran arrancados del seno de sus familias para llevarlos al “orfelinato o internado” como se llamaba la edificación y allí les cortaban el pelo, los despojaban de su vestimenta original y los vestían como un niño de raza blanca. Además, les prohibían hablar su lengua y sus familiares no podían visitarlos. Era poco el tiempo que le dedicaban al estudio, los mantenían ocupados en las labores de la granja, y rezando dos y tres horas diarias, de modo que un niño para aprender el abecedario empleaba entre tres y cuatro años. Cuando aprendían a hablar el español y adquirían la mayoría de edad (de acuerdo al concepto de los religiosos) los casaban, presentándose casos en que los novios no eran de la misma etnia, de este modo perdían su lengua y sus costumbres.

En una ocasión,  Duane llegó de improviso a Nabusimake y observó que una niña india se dirigía hacia el rio cargando en sus brazos algo envuelto en unos paños blancos; la interceptó y le preguntó en su lengua sobre lo que llevaba cargado, ella nerviosa al identificar al interrogante, le dijo que una monja le había ordenado botar lo que llevaba al rio. El malicioso Duane destapó el envuelto, y qué sorpresa recibió, se trataba de un recién nacido muerto de color blanco y ojos azules.

Irritado empezó a contar en el pueblo lo que había descubierto. Más tarde, bajó a Pueblo Bello y contó lo mismo: "Las monjas del orfelinato abortaban y después mandaban a botar los niños al rio,  que no eran las indias, sino las monjas y los curas los protagonistas porque las criaturas eran de color blanco y ojos azules”.

La noticia llega a Valledupar, y Duane es denunciado penalmente por injuria y calumnia. Como el concordato con la Santa Sede estaba en ese momento en pleno vigor, la Iglesia tenía mucha influencia sobre las autoridades, así que una comisión conformada por el inspector y dos agentes de la policía se dirigieron a Nabusimake donde capturaron y amarraron a Duane a un árbol. En ese momento, Duane dijo a quien lo custodiaba fijamente: “Amarra bien que con las manos que amarras a Duane, no volverás a amarrar a otro,”.

Fue trasladado a Valledupar, luego a Santa Marta y, finalmente, a Bogotá, donde estuvo en una prisión cerca a Monserrate. Conoció a Quintín Lame, quien a través de sus influencias consigue que lo liberen.

Tuvo una descendencia numerosa con varias mujeres, alrededor de cuarenta hijos. Vivió en varios sitios de la Sierra Nevada de Santa Marta: en Nabusimake, Mamancana y Sogrome, en cada lugar que vivía hacia construir una bóveda. A la edad de setenta años, enfermo, fue trasladado a Valledupar, donde lo intervino quirúrgicamente el médico Alcides Martínez Calderón. Desahuciado de un cáncer estomacal muere en Sogrome el 22 de abril de 1965, allí por petición suya es sepultado en una cueva, recubierto de piedra, sentado como si estuviera meditando.

Las palabras que dijo en Nabusimake el día que lo capturaron y amarraron al árbol, hicieron eco en sus captores: el árbol se secó a los pocos días, como si una fuerte descarga eléctrica le hubiera quemado la sabia, y los policías tuvieron un fin horrible: al que lo amarró se le torcieron y secaron las manos y el otro murió hidrópico, hediondo y con el cuerpo lacerado por la lepra.

Duane siempre tuvo conocimiento de las irregularidades que cometían los capuchinos con su comunidad, pero se enfrentó solo ante un enemigo poderoso y protegido por el estado.

Tres décadas después, un grupo de jóvenes arhuacos decididos y con el lema: “No estamos en contra de la Iglesia, sino en contra de la forma cómo ejerce la educación”, consiguen que los capuchinos abandonen el Orfelinato el siete de agosto de 1982.

 

Arnoldo Mestre Arzuaga

nondomestre@hotmail.com

Sobre el autor

Arnoldo Mestre Arzuaga

Arnoldo Mestre Arzuaga

La narrativa de Nondo

Arnoldo Mestre Arzuaga (Valledupar) es un abogado apasionado por la agricultura y la ganadería, pero también y sobre todo, un contador de historias que reflejan las costumbres, las tradiciones y los sucesos que muchos han olvidado y que otros ni siquiera conocieron. Ha publicado varias obras entre las que destacamos “Cuentos y Leyendas de mi valle”, “El hombre de las cachacas”, “El sastre innovador” y “Gracias a Cupertino”.

3 Comentarios


amado villafaña chaparro 03-08-2015 08:44 PM

Juan Bautista villafaña padre de los Villafañas fundador de el asentamiento de sogrome padre de José vicente y Amado villafaña Chaparro..

gustavo rafael acuña u 14-09-2018 07:07 AM

Me gusto mucho.Habia escuchado anteriormente narrada por un primo que es.matematico y fisico que estuvo en la sierra mucho tiempo.Excelente.conocimiento de como quiere el extranjero y las personas que no son.indigenas imponer costumbres,lenguas y religion.Las malas costumbres y aberraciones que cometen la iglesia no es de ahora siempre lo ha sido.

jose alfonso maestre martinez 18-09-2018 06:56 AM

la historia de el Mamo Duane es bien narrada y explicita pero falto algo ¿dedonde viene el apodo de Duane?Duane fue muy apreciado aqui en Valledupar por muchas familias ,sus hijos Amado y Vicente alcanzaron a estudiar aqui son mis amigos desde jovenes y muy querido por nosotros loa Maestre Martinez

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