Pueblos

La Identidad latinoamericana como Utopía

Antonio Ureña García

24/07/2014 - 11:50

 

En anteriores artículos sobre identidad latinoamericana, planteábamos la dificultad de llegar a un concepto ontológico sobre la misma y si únicamente aquella constituyera un elemento discursivo.

Como dice Roig (en “Teoría y crítica del pensamiento latinoamericano”), esta identidad es definida y redefinida continuamente a lo largo de la historia a partir de la construcción discursiva, de nosotros los latinoamericanos.

Así, no podemos olvidar que los orígenes de la reflexión sobre el concepto identitario se encuentra en el propio discurso de los libertadores que forma parte del ecumenismo burgués que guía el ciclo de las Revoluciones Atlánticas -esto es, revoluciones burguesas europeístas- a las que los procesos de independencia latinoamericanos pertenecen.

En todo caso, no podemos olvidar que la construcción de esta identidad desde una perspectiva histórico-social supone realizar un ejercicio de reduccionismo, simplificación e, incluso, mitificación creciente que nos pueden hacer caer en el estereotipo. Si bien es cierto que el mismo ha supuesto y supone un discurso movilizador de conciencias y el desarrollo de una actitud crítica contra la realidad de la región.

Víctor Ramos, en “¿Existe una identidad latinamericana? Mitos, realidades y la versátil persistencia de nuestro ser continental”, plantea las siguientes cuestiones: ¿Cómo es posible hablar de identidad latinoamericana en un contexto donde la diversidad de culturas, de desarrollo económico, y de intereses predominan? ¿Cómo defender la idea de identidad de casi todo un continente con algunas islas del Caribe incluidas, cuando constatamos la presencia de un nacionalismo fuerte, a menudo chauvinista, que ha llevado a confrontaciones y guerras sangrientas entre los países latinoamericanos?

Incluso, podríamos plantearnos si esta supuesta unidad identitaria es aceptada de buena gana en todas las zonas de la región. Por poner un ejemplo, citaremos como en un artículo anterior, reflexionábamos sobre la discusión del carácter lationamericano de Brasil.

Como dice Ramos, la identidad latinoamericana es “el resultado de un bricolaje de consensos precarios de intereses diferentes, incluso contrarios pero no necesariamente irreconciliables, entre países, regiones, pueblos y clases del continente, articulados alrededor de la resistencia a las dominaciones exteriores e interiores y el compartir de una civilización nueva”.

Para entender este proceso identitario puede que tenga más sentido mirar hacia el futuro en lugar del pasado, y considerar el mismo no tanto como un proceso consecuencia de unas circunstancias históricas que, si bien aportan unos elementos entre los que pueden establecerse interconexiones, también hace lo propio con otros que negarían las anteriores.

Después de analizado lo anterior, podríamos concluir que la identidad latinoamericana es un “proyecto de futuro” cuyo valor en el presente es servir de guía para su consecución. Tal vez, y después de todas las consideraciones realizadas hasta aquí, hablar de Identidad latinoamericana, suponga movernos en el terreno de la “utopía”; que así entendida se convierte en un instrumento para imaginar, pensar y realizar lo posible.

El referente utópico es condición de un realismo crítico al neutralizar la ilusión de realizar lo imposible y sirve de faro en una región marcada por una profunda crisis económica, social y política.

 

Antonio Ureña García

naantees@gmail.com

Acerca del autor: Antonio Ureña García es Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación. Licenciado en Historia (Especialidad Historia del Arte). Profesor de Música. Investigador en Ciencias Sociales, especialista en Latinoamérica; región donde ha realizado diversos trabajos de investigación así como actividades de Cooperación para el desarrollo como Asesor en el municipio de Páez, Edo. Miranda, Venezuela.

Sobre el autor

Antonio Ureña García

Antonio Ureña García

Contrapunteo cultural

Antonio Ureña García (Madrid, España). Doctor (PHD) en Filosofía y Ciencias de la Educación; Licenciado en Historia y Profesor de Música. Como Investigador en Ciencias Sociales es especialista en Latinoamérica, región donde ha realizado diversos trabajos de investigación así como actividades de Cooperación para el Desarrollo, siendo distinguido por este motivo con la Orden General José Antonio Páez en su Primera Categoría (Venezuela). En su columna “Contrapunteo Cultural” persigue hacer una reflexión sobre la cultura y la sociedad latinoamericanas desde una perspectiva antropológica.

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario

Le puede interesar

Política, Corrupción e Identidad

Política, Corrupción e Identidad

Siguiendo la definición propuesta por el Banco Mundial (World Develpment Report de 1997) entenderíamos por corrupción “la utiliz...

Hans, el último alemán de la Sierra

Hans, el último alemán de la Sierra

La estampa rubia y forastera en medio de las montañas de la Sierra Nevada no pasa inadvertida. Y si abre su boca y deja escuchar su ...

La valorización del conocimiento ancestral de los pueblos indígenas

La valorización del conocimiento ancestral de los pueblos indígenas

  Varios acontecimientos han dotado de poder simbólico a los pueblos indígenas, fortaleciendo con ello las movilizaciones. En el es...

Del “Despotismo Ilustrado” a la “Ilustración del Despotismo”: el doble discurso de la democracia

Del “Despotismo Ilustrado” a la “Ilustración del Despotismo”: el doble discurso de la democracia

En nuestro anterior artículo, titulado Política, Corrupción e Identidad,hablábamos de la doble moral tan característica de la so...

El proyecto Diáspora Africana en Colombia

El proyecto Diáspora Africana en Colombia

  Cartagena de Indias, punto de llegada y expansión de la cultura africana en el país, fue el escenario elegido por el Ministerio...

Lo más leído

Por el mismo camino

Alberto Muñoz Peñaloza | Música y folclor

La independencia del Caribe colombiano (1810-1821)

Adelaida Sourdis Nájera | Historia

Una cultura poetizada

Antonio Acevedo Linares | Pensamiento

Enrique del Carmen Campo Blanco: el tamborero mayor

Arnoldo Mestre Arzuaga | Música y folclor

Volver a Villanueva

Fabrina Acosta Contreras | Opinión

Duelo

Diego Niño | Literatura

Síguenos

facebook twitter youtube