Pueblos

¿Cómo son los colombianos? Una visión global aproximativa

Pedro José Díaz Camacho

06/02/2019 - 04:55

 

¿Cómo son los colombianos? Una visión global aproximativa

 

Existe un número significativo de estudios publicados en los que se ha tratado de responder este interrogante, como se puede apreciar en la muestra bibliográfica y en las constantes referencias a pie de página.

Pretender expresar en pocas páginas cómo son los colombianos, encierra cierto grado de temeridad y un peligro de generalización indebida, pero el intentarlo nos puede dar también la oportunidad de hacer una aproximación socioantropológica que luego se tratará de desarrollar y profundizar un poco más. A este propósito, el profesor Luis López de Mesa (1884-1967), gran conocedor e intérprete del ser colombiano, en sus múltiples y complejas vertientes y en su devenir histórico, propone esta apreciación global:

Si se me pidiese un resumen de las cualidades más salientes del colombiano, diría que es idealista con marcada inclinación al lirismo, universalista con amor al progreso, pacifista con tendencia al orden, hospitalario por simpatía y vocación democrática (López de Mesa, 1970a, p. 71)6.

Apelando a algunos factores hereditarios provenientes de nuestra peculiar mezcla racial y desde el punto de vista de las pasiones anímicas, parecen pertinentes las siguientes consideraciones aproximativas de Abel Naranjo Villegas (1965):

Las pasiones colombianas tienen los elementos arábigo-españoles, la soberbia, la magnificencia, la envidia, la petulancia, la discreción, originaria del indígena. Sin embargo, esas pasiones no son las mismas porque la aleación casi química y su conjugación con las peculiares circunstancias de nuestro proceso antropológico e histórico han derivado en un producto nuevo que debemos meditar y al cual aludían ya hasta los cronistas y viajeros ilustres como Humboldt.

Esas pasiones, subsuelo de la cultura que ofrecemos, es difícil precisarlas, ya que están matizadas con los mismos elementos hereditarios, con las mezclas y combinaciones raciales, con las influencias recibidas, con la situación geográfica y con la manera cómo funcionan al accionar inconscientemente en las categorías de una triple tradición que se ha ido estratificando en el interior de nuestra vida social. Pero hay que contar con ellas porque condicionan, originan y modifican nuestro horizonte vital (pp. 254-255)”.

Explicitando un poco más estos conceptos, el mismo autor dice que el pueblo colombiano posee un sustrato más bien anímico que espiritual en el que prevalece la emotividad sobre la visión clara de los objetos hacia los cuales aspira; dotado de mucho más temperamento que de carácter, cuya filosofía educativa ha apuntado más hacia el alma que al espíritu estimulando más lo pasional que lo racional de la conducta, ya que la “educación en la familia y en la escuela es todavía anímica y no se ha integrado en una unidad más amplia, que es la educación para lo universal” (Naranjo, 1965, p. 243), por lo cual impera más la denominada “malicia indígena”, el capricho y la intrepidez, que el razonamiento y la ponderación en situaciones apremiantes. E insiste el mismo autor en que “somos aún demasiado anímicos para haber cruzado ya el meridiano del espíritu” (p. 257), y que “nuestras pasiones cuentan más en los móviles de nuestra conducta que nuestras razones” (p. 256), a pesar de que esa herencia pasional proveniente de la raza peninsular se ha atenuado un poco por influencia de múltiples factores, por lo que seguimos siendo decididamente subjetivos y pasionales aún. Por este motivo gran parte de nuestras obras concretas “tienen mucha alma, pero carecen de espíritu cuando este se entiende como lo universal y lógico, aun cuando se crea que se hacen en nombre del espíritu y con muy poca lucidez sobre sus diferencias” (p. 257)

 

Pedro José Díaz Camacho

Acerca de esta publicación: El artículo titulado “ ¿Cómo son los colombianos? Una visión global aproximativa ”, de Pedro José Díaz Camacho, corresponde a un capítulo del ensayo académico “ El alma colombiana. Idiosincrasia e identidades culturales en Colombia ” del mismo autor.

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario

Le puede interesar

La Identidad latinoamericana como Utopía

La Identidad latinoamericana como Utopía

En anteriores artículos sobre identidad latinoamericana, planteábamos la dificultad de llegar a un concepto ontológico sobre la mism...

¿Sabía que el español está lleno de palabras africanas?

¿Sabía que el español está lleno de palabras africanas?

Tanto que nos han hablado los lingüistas y los defensores de la “pureza” de la lengua, de los dichosos anglicismos y galicismos ...

¿Cómo son los colombianos? Una visión global aproximativa

¿Cómo son los colombianos? Una visión global aproximativa

  Existe un número significativo de estudios publicados en los que se ha tratado de responder este interrogante, como se puede aprec...

Populismo y Caudillismo: dos constantes en la historia de Latinoamérica

Populismo y Caudillismo: dos constantes en la historia de Latinoamérica

Con motivo de las elecciones de Bolivia y Brasil celebradas recientemente y en las cuales han revalidado sus mandatos Evo Morales y D...

Del “Despotismo Ilustrado” a la “Ilustración del Despotismo”: el doble discurso de la democracia

Del “Despotismo Ilustrado” a la “Ilustración del Despotismo”: el doble discurso de la democracia

En nuestro anterior artículo, titulado Política, Corrupción e Identidad,hablábamos de la doble moral tan característica de la so...

Lo más leído

La noche de las velitas y su significado

Redacción | Otras expresiones

La Navidad en la literatura

Antonio Acevedo Linares | Literatura

El origen del pesebre

Redacción | Ocio y sociedad

Gabo y su compromiso con las causas redentoras de los pueblos

José Eulícer Mosquera Rentería | Pensamiento

La utilización política del lenguaje

Antonio Acevedo Linares | Pensamiento

Hablemos de gabinete

Alberto Muñoz Peñaloza | Opinión

Débora Arango, la huella de una gran artista colombiana

Marta Elena Bravo de Hermelin | Artes plásticas

Vera Mercado Meza: actuación, poder femenino y amor

Fabrina Acosta Contreras | Artes escénicas

Síguenos

facebook twitter youtube