Turismo

Riohacha, el Caribe en su estado más auténtico

Redacción

18/05/2012 - 11:00

 

Escena de pesca cerca del paseo marítimo en RiohachaSentada frente al mar, y acariciada por un calor caribeño acogedor, Riohacha tiene esa belleza que transforma las ciudades pequeñas en grandes puntos de atracción.

Seductora y tranquila, su malecón le da ese aspecto colonial e hispano, similar al de La Habana o Santa Marta, y hace de ella un lugar perfecto para pasear en familia o en pareja.

Su plaza y su catedral ofrecen lugares para la contemplación y el acercamiento a la historia, pero por encima de todas estas bellas ofertas está la efusividad y la simpatía del guajiro.

Con poco más de 180.000 habitantes, esta ciudad tiene tanta historia como Valledupar y otras ciudades de la costa, y sin embargo, su crecimiento ha sido mucho más lento. Fundada en 1545, es una de las ciudades coloniales más antiguas de Colombia y Sudamérica.

Nada más llegar, sobrecoge la quietud de sus calles y la actividad parsimoniosa de los pescadores que estiran sus redes a pocos metros de la costa. El aire procedente del mar Caribe tiene ese perfume salino que imbuye a la serenidad y la relajación.

Todo es motivo de sosiego en una urbe que también fue escenario de momentos cruciales de la historia del continente. Aquí el pirata inglés Francis Drake trató de desequilibrar la corona española con un ataque mordaz en 1596.

En 1796, una rebelión de los indígenas obligaba las autoridades a replantear una nueva relación con las etnias nativas y, en 1820, después de la independencia lograda por el almirante José Prudencio Padilla, la ciudad se convertía en una escala inevitable para los navíos procedentes de Holanda, Inglaterra, las islas del Caribe y Estados Unidos.

Estos intercambios marcaron el rostro de una ciudad que, hoy, expone un mestizaje especialmente rico. Wayúus, afrodescendientes y europeos conforman una mezcla única en el litoral atlántico.

Flamencos rosados en el Santuario de Fauna y floraMás allá de su riqueza humana, Riohacha se caracteriza por tener una posición geográfica muy atractiva que le permite ofrecer alternativas de ecoturismo. En ese sentido, el santuario de Fauna y Flora representa el mayor refugio de Flamencos Rosados en La Guajira. Además, se puede observar de manera privilegiada algunas especies raras como los zainos, los osos hormigueros, venados, tigrillos y una extensa variedad de aves.

El Valle de los Cangrejos, ubicado en el Delta del Río Ranchería, es otro argumento de peso para el eco-turista en busca de parajes diferentes. En esta parte de la Guajira predominan los Mangles y abundan las poblaciones de crustáceos.

En términos de turismo cultural, la ciudad de Riohacha ofrece una serie de eventos a lo largo del año (lo que la hace atractiva en todo momento). Entre esos eventos, se desmarca el carnaval que incorpora vestimentas y desfiles muy peculiares, pero también el festival Francisco el Hombre que, desde 2009, premia a los mejores músicos de la música vallenata.

Riohacha tiene el encanto de una ciudad pequeña influenciada por su multiculturalismo caribeño, y la aspiración de una ciudad grande que se mantiene activa. Para apreciar y conocer bien sus encantos naturales, es necesario reservar un fin de semana completo. Los hoteles en la calle 1 (el paseo marítimo) y sus hostales brindan al visitante un servicio excelente y poco oneroso.

Desde luego, Riohacha se presenta como un plan perfecto de descanso para el turista vallenato o de paso por Valledupar. Desde la capital cesarense, el viaje representa 3 o 4 horas por carretera y las salidas de taxis o buses en esa dirección son frecuentes desde el Terminal.

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