Turismo

El monumento al Cacique Upar y el símbolo de un valle

Redacción

04/01/2019 - 06:25

 

El monumento al Cacique Upar y el símbolo de un valle
Monumento al Cacique Upar en Valledupar / Foto: archivo PanoramaCultural.com.co

 

A pocos metros de la Terminal de Transporte de Valledupar, el gran Cacique Upar exhibe su valentía. Con una mano llama a sus seguidores y con la otra agarra una lanza alta y amenazante. El conflicto parece inminente y él, lejos de amedrentarse, opta por la lucha.

Así es cómo el escultor vallenato Jorge Maestre inmortalizó en esta estatua al Cacique que dio nombre al valle de Upar: como un guerrero intrépido, dispuesto a morir para defender sus tierras.

En la historia de esta región, no hay nombre que resuene con tanto orgullo y misterio. Cuatro siglos después de su muerte, el nombre de Upar sigue siendo su principal símbolo.

Este homenaje artístico al “Jefe de los jefes” es una obra de grandísima calidad que resalta el honor y el grado de organización de los indígenas a la llegada de los colonizadores.

El Cacique Upar era en aquel entonces la figura de máximo prestigio, el encargado de organizar diversas facciones de los chimilas y orientarlos en su desarrollo. El pueblo de Upar habitaba junto a las riberas de los ríos Cesar y Guatapurí. Sus habitantes eran alfareros, agricultores, apicultores y músicos.

El título de cacique era sinónimo de fortaleza, valor y justicia, y se obtenía como resultado de una consagración mágica en la que intervenían el dios Sol y la madre Luna. Se cuenta que en esta organizada tribu de los chimila se podía aspirar al cacicazgo mediante demostraciones de inteligencia y astucia. Sin embargo, aspirar a la categoría del supremo cacique Upar requería, además, demostraciones de auténtico amor y abnegación por su pueblo

En realidad, poco se sabe sobre la figura y la personalidad del último Cacique Upar. El año de su nacimiento, por ejemplo, es todavía un misterio para los historiadores y sólo se conoce con certeza el año de su fallecimiento (1531) a manos del explorador alemán, Ambrosio Alfinger.

En su paso por Latinoamérica, Alfinger sembró la discordia y el desconsuelo con ataques de una violencia inédita. Su codicia por el oro y la plata le llevaron a recorrer una gran parte del Cesar en busca del Dorado, ganándose de paso la reputación de monstruo sin escrúpulos.

Los cronistas hablan de la muerte del Cacique Upar como uno de los episodios más tristes del viaje de Alfinger pero también destacan la tortura y la matanza de centenares de indígenas en la ciudad de Tamalameque.

Algunos historiadores, entre los que figuran Tomás Darío Gutiérrez, consideran que el fundador de la ciudad de Valledupar, Hernando de Santana, no tuvo la oportunidad de conocer al cacique y que, por lo tanto, el nombre de Upar apareció en el acta de la ciudad debido a la influencia que tuvo en la región.

Hoy, su renombre sigue intacto. El Cacique Upar es el garante de una identidad que nace de una mezcla única, cada vez más interesada por sus raíces indígenas.

 

PanoramaCultural.com.co

1 Comentarios


leidy 09-03-2015 05:21 PM

me sirvio mucho gracias

Escriba aquí su comentario

Le puede interesar

República Dominicana: historia, playas y alegría

República Dominicana: historia, playas y alegría

Aquello de que “República Dominicana lo tiene todo” es verdad. 365 días de sol y mar cálido, los complejos hoteleros en Puerto...

La Revolución en marcha, monumento destacado de Valledupar

La Revolución en marcha, monumento destacado de Valledupar

  A un lado de la Plaza Alfonso López, en el centro de la ciudad de Valledupar, el monumento “La Revolución en marcha” se yergu...

El interés turístico del Mundial de Acordeones de Valledupar

El interés turístico del Mundial de Acordeones de Valledupar

Sabíamos que el Quinto Mundial de Acordeones de Valledupar –que acontece entre el 19 y 22 de Junio de este año– había llamado la...

La Iglesia Inmaculada Concepción, en Valledupar

La Iglesia Inmaculada Concepción, en Valledupar

Desde la esquina de la plaza Alfonso López, a un costado de la tarima “Francisco el Hombre”, la Iglesia de la Inmaculada Concepci...

El cuartico: un viaje a la época en que Valledupar era un pueblito

El cuartico: un viaje a la época en que Valledupar era un pueblito

En el corazón del barrio San Joaquín, conocido por ser durante mucho tiempo el lugar de residencia del cantante Diomedes Díaz, “El...

Lo más leído

Jaime Garzón, el genial impertinente

María Jimena Padilla Berrío | Periodismo

El reconocimiento de la diferencia

Antonio Acevedo Linares | Pensamiento

Licencia para pedir

Alberto Muñoz Peñaloza | Opinión

El desquite de Iberia

Alberto Muñoz Peñaloza | Opinión

Síguenos

facebook twitter youtube