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El monumento de las guitarras: un homenaje al foclor vallenato

Redacción

11/01/2019 - 07:35

 

El monumento de las guitarras: un homenaje al foclor vallenato
Monumento a las guitarras en el barrio Primero de Mayo de Valledupar / Foto: El Pilon

En el barrio Primero de Mayo de Valledupar, la guitarra es el instrumento más querido. No sólo por el Festival de música vallenata en guitarra que anualmente da vida a la plaza, sino también por el monumento ubicado a una esquina de la tarima Juan R. Leyva.

Con sus más de seis metros de altura y su color dorado oscuro, el monumento subraya la importancia de la guitarra dentro del folclor local y homenajea a 26 instrumentistas reconocidos de la música vallenata.

Entre ellos debemos destacar a Carlos Huertas, Hernando Marín, Miguel Rosado, Sergio Moya, Efraín Burgos, Julio Vásquez y William Lobo. Todos artistas que influyeron notablemente en  la música y sus expresiones.

El autor de la obra, Manuel José Rincón, es un escultor inquieto que trabaja especialmente con metales y otros materiales reciclables. Nacido en Bucaramanga, Manuel José vivió una gran parte de su vida en la Costa y desarrolló un especial afecto para Valledupar y la Guajira.

El monumento a las guitarras es uno de esos episodios que lo atan a Valledupar. Su elaboración duró un mes y de ese periodo el escultor recuerda cómo llegaba temprano por la mañana, acompañado de otras cuatro personas, y se dedicaba al ensamble de los metales y la definición de las formas.

Sin embargo, esto no fue nada comparado con los ocho años previos que Manuel José dedicó a promover y presentar este trabajo de una administración a otra. Fue una tarea de mucha paciencia que tuvo su recompensa.

El alcalde Rubén Carvajal aprobó el proyecto y lo ubicó donde ahora todos podemos verlo. Fue un momento de felicidad para el escultor quien veía por fin materializarse los frutos de su perseverancia.

La nota irónica de esta historia llega poco después de acabar el monumento. Tras ponerse manos a la obra y finalizarlo en un tiempo record, el escultor no pudo inaugurarlo formalmente ante el público: el alcalde había sido repentinamente inhabilitado por cuestiones legales.

Así pues, el monumento de las guitarras de Valledupar es uno de los pocos monumentos en Valledupar que no haya sido celebrado oficialmente, y el artista no esconde su decepción, pero enseguida recapacita: “La gobernación está evaluando la posibilidad de de cambiar la guitarra de sitio porque está muy expuesta a los grafitis y las ralladuras”, nos explica.

Este cambio supondría una inauguración oficial, pero también la instalación de un nuevo sistema de iluminación con alternancia de colores y un dispositivo en su interior para la emisión de una melodía.

Todo esto daría una vida nueva a una obra que grita por hacerse un espacio en la conciencia de los vallenatos.

 

PanoramaCultural.com.co

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