Lunes, 26 de jun de 2017
Valledupar, Colombia.

“Siento que confío en mi novio, siento que me quiere, pero permanentemente me estoy imaginando que tiene otra mujer, que algún día me va abandonar y que me voy a quedar sola. Estos celos me están matando, no me dejan concentrar en el trabajo, no me dejan dormir y me causan un gran dolor dentro de mí. Cuando llega mi novio, le huelo la camisa, le reviso el celular y estoy pendiente de cada palabra que dice para confirmar que está con otra persona. Sin embargo, yo sé que me quiere, sé que quiere estar conmigo y que hace un gran esfuerzo por entenderme, pero estos celos me están enfermando”

Éste es un diálogo de Elena, una chica profesional, inteligente y con muchas oportunidades en su vida. Sin embargo, lo que ha aprendido sobre las relaciones de pareja, la llevan a vivir los celos de esta manera.

Los celos pueden ser una enfermedad. Hablemos un poco de la teoría.

La celotipia es un síntoma más que una enfermedad. Se pueden identificar dos tipos de celos: de pensamientos “buenos” y de pensamientos “malos”.

¿Qué son los celos?

El deseo de posesión del otro o la necesidad de acaparar toda su atención (y no conseguirlo) produce un sentimiento que conocemos como celos.

Cuando estamos celosos nos podemos sentir frustrados, no queridos, rechazados, etc., generando así una serie de sentimientos negativos hacia el causante de los celos y hacia nosotros mismos.

El amor y los celos están íntimamente relacionados, ya que quien ama permanece habitualmente en estado de alerta hacia la otra persona. Los celos en pequeñas dosis son saludables, e incluso pueden calificarse de románticos, pero cuando son excesivos pueden resultar enfermizos y llegar a causar irremediable dolor.

Los celos surgen en aquellas personas inseguras que no confían en que su pareja sea capaz de quererle y de serle fiel. Cuando una persona tiene la autoestima por los suelos, le resulta difícil llegar a creer que alguien pueda fijarse en ella, por lo que empiezan las dudas y se llegan a ver traiciones donde realmente no las hay.

Así como a Elena le ocurre, seguramente a ti también te ha ocurrido en algún momento de tu vida y lo más importante es saber reconocer que existe un problema y que quieres solucionarlo.

Las personas celosas seguramente vieron que sus padres se relacionaron de esta manera y, por eso, aprendieron a hacerlo así, de pronto tuvieron una mala experiencia en sus relaciones o seguramente les han sido infieles. Todo es posible para construir “una personalidad celosa”.

Sin embargo, la buena noticia que hoy les traigo es que el cerebro es reprogramable, así como los ordenadores (computadores). Todo lo que hemos aprendido y sentimos que no es útil para nosotros, lo podemos desaprender y aprender de una manera diferente. Es decir, no tienes que morir siendo celoso y no tienes que seguir sufriendo por celos, tu problema sí tiene solución.

El primer paso como lo mencioné hace un momento, es reconocer que existe un problema y que hay algo que quieres cambiar en tu forma de ser:

  • Si decides estar con tu pareja, decide confiar en él/ella a partir de este momento. Piensa en lo que sí quieres de él/ella.
  • No te imagines nada. Pregunta lo que no sepas y no hagas suposiciones.
  • Antes de cada palabra “celosa” que vayas a decir, pregúntate: ¿esto es parte de mi inseguridad? ¿Qué quiero conseguir al decirlo?
  • Identifica si existen realmente razones para sentir celos. En caso de que existan motivos, éstos se deben expresar inmediatamente a la otra persona, con la finalidad de evitar malos entendidos y un deterioro en la relación.
  • Hacer una lista de las ideas o celos, escribiendo junto a cada uno las razones que te hacen pensar en ellos y las pruebas que tienes para que sean ciertos tus pensamientos.
  • Asimismo, debes eliminar la palabra "celos" de tu vocabulario porque hace referencia a una actitud no deseada. En lugar de decir "soy celoso" es mejor decir "actúo celosamente", ya que de esta manera se hace referencia a un hecho concreto y no a la propia identidad de la persona.

Y lo más importante, valórate, reconócete, amate y aprende a quererte a ti primero.

 

Maira Ropero

www.mairaropero.com

Bien estar
Maira Ropero

Maira Ropero (Valledupar). Psicóloga de la Pontificia Universidad Javeriana especializada en Psicología Clínica (Universidad Autónoma de Barcelona, España) y Coach de vida. Máster en Programación Neurolingüística y Doctora en hipnosis clínica.

Su columna semanal “Bien estar” ofrece reflexiones para mejorar la salud mental y disfrutar de cada instante. Es un espacio idóneo para el crecimiento personal y el fortalecimiento de un liderazgo inspirador.

[Leer columna]

Artículos relacionados

Lo que se debe saber de la Osteoporosis
Lo que se debe saber de la Osteoporosis
Desde el 27 de octubre se realizan en Valledupar (Cesar) de manera gratuita exámenes...
¿En qué consiste el perdón y la reconciliación en Semana Santa?
¿En qué consiste el perdón y la reconciliación en Semana Santa?
La Semana Santa es un tiempo en el que se habla del perdón, la reflexión y la...
Coaching para soñar y despertar
Coaching para soñar y despertar
Esta semana tuve el gusto de dictar un taller sobre “Coaching para la vida” a un...
El dilema de ser bueno en algo que no te gusta
El dilema de ser bueno en algo que no te gusta
Esta frase la he escuchado con mucha frecuencia en personas que no se sienten felices...
La motivación depende siempre de ti
La motivación depende siempre de ti
Conseguir nuestros objetivos no depende ni exclusiva ni principalmente de nuestra...
.::Historia de la Cumbia en Colombia - India y Negra::.
.::La Cumbia Sanjacintera: de las Gaitas al Acordeón::.