Domingo, 26 de mar de 2017
Valledupar, Colombia.

Deseándoles a todos de corazón un feliz año 2017 y, después de unas merecidas vacaciones, regreso con más bríos a seguir escribiendo sobre el Vallenato. Quiero hacer una apretada síntesis tanto de cosas que ocurrieron en el año que pasó como de algunas importantes que están previstas para ejecutar en el 2017.

Como dice el adagio popular, unas son de cal y otras son de arena; no todo fue malo para el vallenato; el año que se fue recibimos como ya estamos acostumbrados una arremetida de algunos otros géneros como el urbano y el reggaetón, pero ahí las capoteamos. En otras épocas las hemos vivido y sorteado, como con la salsa y con el merengue dominicano; el año pasado algunos de nuestros compositores se trenzaron en discusiones internas, a mi juicio bizantinas, sobre el perjuicio que se le ha venido haciendo desde adentro, por la participación de algunos compositores en las mal llamadas fusiones e incursión en otros géneros por parte de quienes están llamados a proteger y defender el folclor.

De las cosas positivas que hay que resaltar en el año que pasó, me detengo en dos especialmente: la primera tiene que ver con la creación del primer encuentro vallenato femenino EVAFE realizado en Valledupar con gran éxito por la Fundación Decuplum en el mes de noviembre pasado, en el cual se institucionaliza la visibilización de la feminidad en un género musical históricamente machista. La segunda fue la acogida que tuvo el trabajo musical del Jilguero de América, Jorge Oñate,  un cantante que cumple este año nada menos que cincuenta de vida artística y que es símbolo y precursor del canto vallenato, quien primero lanza Meneando la Batea, un sencillo que revolucionó la vida musical de la región y luego da la estocada con un excelente álbum, dándole una lección a las nuevas generaciones sobre cómo se debe proteger y cantar el vallenato.

El pronóstico del año que apenas comienza para mí es bastante alentador en lo que tiene que ver con nuestra música, ya que tendremos en primer término la versión 50 del Festival de la Leyenda Vallenata Rey de Reyes, la que debe ser sin duda la mejor edición de este evento en toda su historia, por donde se le mire; de una parte la calidad de los reyes que participarán es excepcional, y de otra, la Fundación viene preparándose hace años para botar la casa por la ventana en presentación de artistas invitados y en la organización de este evento.

De otro lado tendremos los trabajos musicales de los más grandes exponentes de este género en la actualidad, iniciando con Silvestre Dangond y el acordeón de su primo Lucas, quienes el próximo mes lanzarán su álbum “Gente Valiente”; luego vendrá Peter Manjarres y Juan Mario de la Espriella, y también lanzará CD el gran Martín Elías y Rolando Ochoa. Al que pida más que le piquen caña.

 

Jorge Nain Ruiz

@JorgeNainRuiz 

Vallenateando
Jorge Nain Ruiz

Jorge Nain Ruíz. Abogado. Especializado en derecho Administrativo, enamorado del folclor Vallenato, cantautor del mismo. Esta columna busca acercarnos a una visión didáctica sobre la cultura, el folclore y especialmente la música vallenata. Ponemos un granito de arena para que la música más hermosa del mundo pueda ser analizada, estudiada y comprendida.

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