Jueves, 20 de jul de 2017
Valledupar, Colombia.

Carlos Vives

 

El mundo está lleno de fechas con historia. El mundo sigue lleno de genios desde épocas inmemoriales. En el vallenato es imposible no tener creadores en vainas de organización y defensa, ahora cuando la UNESCO da recomendaciones. Las cosas se piensan, se imaginan funcionando y, luego, se realizan. Alguien siempre debe contar lo que pasó, pero muchos deben hacer lo que falta. Escalona, Leandro Díaz y Diomedes hicieron su obra, Taryn y Rubi López y Joaco Guillen la cuentan. La defienden.

Mirar algunas fechas de inicios del siglo pasado da la clave para hablar de genios en la casa. En la casa del canto vallenato para ser exactos. La mañana del 25 de octubre de 1900 Pablo Picasso llegaba a Paris procedente de Barcelona y miren lo que pasó con Picasso, incluso con Pablo López en el festival pasado. El 7 de marzo de 1911, en Manchester, Ernest Rutherford difundió la idea más influyente del siglo: la estructura básica del átomo. En la misma conferencia, un importador de plátanos encontró una rara serpiente en un cargamento proveniente de Jamaica, e hizo una exposición. El 28 de octubre de 1929 ocurrió el crash en la bolsa de Wall Street donde EEUU interrumpió los préstamos a Europa, es decir no había dinero para prestar.

Como pueden observar las situaciones y los eventos se repiten con otro nombre y en otras partes. Picasso es pintor universal. El átomo y sus resultados crearon la bomba atómica y sus horrores, los plátanos son buenos para patacones y las culebras siguen apareciendo después del crash de Wall Street por todas partes.

En la Fundación del Festival de la Leyenda Vallenata, defensores férreos del folclor de acordeones se reúnen en fechas determinadas para decidir casos concretos, que generalmente nos convienen a todos y si no a todos ellos, pero siempre son discutibles. Allí, como en todo grupo respetable, hay banqueros, pintores, culebreros, guerreros, idealistas y comedores de patacones, por eso para tomar la decisión del próximo encuentro de abril del 2018, la cosa no fue fácil como muchos presumen. He aquí la historia:

La mañana del  miércoles 4 de julio del 2017, las noticias nacionales referentes a Gustavo Moreno un abogado vallenato con el alto cargo de fiscal anticorrupción que está en problemas, otro Gustavo, pero de Medellín hacía lo mismo, o sea a los Gustavo les gusta (lo malo por supuesto). La enfermedad de Timochenko en Villavicencio, ojalá con final, será noticia. El Mono Quintero, vicepresidente e ideólogo de la FFLV se había trasnochado el martes, viendo los últimos capítulos de “Los Morales”, donde su hija es la protagonista, rogaba para que no saliera a flote toda la verdad sobre la madre de Kaleth como pasó con “La Coco” Martínez en la novela Diomedes. En Consejo directivo debían reunirse en la mañana, pero aplazaron para la tarde.

Rodolfo, el presidente, estaba discutiendo precios del arroz paddy, y preocupado porque un novillo de su finca andaba cojo desde hacía varios días y el joven capataz no lo había notado. De manera que  acordaron aplazar el evento. La Polla Monsalvo asistía a cita médica para temas de rodilla, Darío Pavajeau tenía vueltas pendientes en la plaza, Atenógenes Ustariz (que no antígeno, como le dijo un presentador) asistiría a audiencias como abogado comercial y Tavo Gutiérrez dormía plácidamente, porque ahora  duerme hasta el mediodía dijo Yenny Armenta, su fiel esposa. María Lourdes Baute podía reemplazar a “La Polla” y “Pachín” Escalona estaba a la expectativa. Estos son los miembros “duros” decisorios de la FFLV, los demás son “comunes”. Alonso, Eunice, Javier, Carmen, Omaira, Tomás Jr, Rosnaira, sólo votan y están de acuerdo, sin importar lo que decidan. Es lo normal, si no ningún comité funciona.

Tema a decidir, dijo seriamente el “Mono” Quintero. Ya se escucha por las redes, en la calle, un tropel, el run run, la guachafita, el lleva y trae, que el homenaje va a ser para Alfredo Gutiérrez, cuándo ya acordamos que el “Centenario” en 2067 va en su obra, también Jorge Oñate anda regando que si no es él quien, ¿quién es él?

La semana anterior en un centro comercial de la ciudad, el cantante pacifico reunió a los miembros “comunes” del FFLV y tenía mayoría. Esto lo barremos -les dijo en su tono sobrador de siempre-. Nancy ya mandó a marcar camisetas para ustedes y guayaberas de todos los colores para mí, anotó sonriente. Además, Alfredo está muy viejo y ahora quiere andar brincando y soplando eso de “¡¡¡aaaaburrrrr!!”. Horrible. No olviden que ese tipo habla mal del evento y sus creadores, entonces, yo soy el candidato, no puede haber más. Lo de Alfredo que no salga de aquí, muchachos, dijo Oñate al despedirse. Los comunes marcharon tranquilos y abrieron individualmente sus regalitos.

Ya en la sala de juntas, los miembros directivos escuchaban  canciones consideradas clásicas, El Cantor de Fonseca, Amor sensible, Alicia adorada, Altos del rosario, Lirio rojo, La parrandita, Las Mujeres, si, si, Mujer conforme, la vieja Sara, El testamento, et…, todas en la voz de Jorge Oñate. Uno de los miembros “duros” recomendó dejar el nombre Oñate quieto mientras no archiven todos los indicios judiciales, además en cada disco del Jilguero saludan a varios bandidos, y es mejor cuidarse, la prensa capitalina nos puede dar palos, la de aquí es casi de bolsillo, “tres boleticas y ya”, no crean problemas, pero la prensa cachaca nos deja mal paraos. Ojo, repitió dos veces. Para la reunión habían llevado -están investigando quien las llevó- almojábanas pacificas que decidieron por unanimidad no repartirlas. Por lo “durazno” descartamos al recién rey de reyes.

Otro combo directivo, entonaban Matildelina, Confidencia, La Cañaguatera, La Muchachita, Ay Elena, pero esta vez interpretadas por Alfredo Gutiérrez y ni que hablar de los “Romances Vallenatos” volumen 1 y 2.

Los dos tienen razones y méritos, reconocimiento, historia, éxitos, pero ambos tienen peros.

Uno de los “comunes” propuso en tono de broma, hacer el homenaje a los dos, y quedamos bien. Entonces llamaron al Tri-rey vallenato y dijo: “Me preocupa que el festival sea para Oñate, es envidioso, se cree el más importante de los cantantes, lo dije hace años en un merengue, ese tipo es peleador, hace pocos días su hijo montó en las redes un video no muy ejemplar, incluso ustedes le propusieron homenajearlo en la Dinastía López y no quiso. Oñate está sordo y en las presentaciones da es pena”. Igual es mi concepto espero no salga de aquí. Y colgó amablemente.

El reloj marcaba las cuatro de la tarde. La reunión seguía tensa. Diana Carolina desde China no pudo conectarse por skype. La Polla no quería saber nada de skype. Rodolfo recibe una llamada sobre la mejoría del ternero cojo y de “Moliar” le avisan los buenos precios del arroz. Sonrió discreto.

Inventemos una bandera para identificar el Festival, propuso otro de los comunes. Cojamos la que los elenos dejaron en “La Sirena de Hurtado” y que la policía cambió por la del deportivo Cúcuta, dijo uno de los “duros” algo burlesco. Aquí las autoridades nos creen pendejos. Cualquier trapo rojinegro lo cambian.

La tarde terminaba, el hambre acosaba, amenaza de lluvia, y, entonces, la gran idea…

Ya escuchamos las canciones de Oñate y Alfredo. Tenemos hambre. Todas esas canciones las grabó Carlos Vives. Un “duro” recordó el  juego de cartas ocurrido en 1762 en Inglaterra, donde el millonario John Montagu, IV conde de Sándwich, para no parar el juego pidió un pedazo de carne entre dos rebanadas de pan y salió el actual sándwich… ¡Háganos del festival un sandwich!

Un artista de la zona bananera para patacones, acabamos la guerra en el país sin bomba atómica, el crash es algo del pasado, ahora las bolsas valen 20 pesos, Carlos es millonario, tiene la bandera internacional del folclor. Celebremos en su honor el próximo festival. ¡Aprobado! ¡Aprobado! ¡Aprobado!

Los “duros” quedan bien, los “comunes” se esconderán de Oñate por un tiempo. La historia y su conocimiento nos sacó otra vez de apuros. Alfred Nobel seguirá entregando premios hasta a los más pacíficos y Rodolfo por siempre seguirá siendo Valentino. ¡Vea usted!

 

Edgardo Mendoza Guerra

Tiro de Chorro 

Tiro de chorro
Edgardo Mendoza

Edgardo Mendoza Guerra es Guajiro-Vallenato. Locutor de radio, comunicador social y abogado. Escritor de cuentos y poesías, profesor universitario, autor del libro Crónicas Vallenatas y tiene en impresión "50 Tiros de Chorro y siguen vivos", una selección de sus columnas en distintos medios. Trata de ser buena gente. Soltero. Creador de Alejo, una caricatura que apenas nace. Optimista, sentimental, poco iglesiero. Conversador vinícola.

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