Literatura

Tras los pasos del maestro Manuel Zapata Olivella

Andrés Elías Flórez Brum

21/10/2020 - 05:05

 

Tras los pasos del maestro Manuel Zapata Olivella

Se está hablando, por esta época, de Manuel Zapata Olivella. El escritor. Más que folclorista, escritor. Más que médico o antropólogo, escritor. Por sobre todo lo que alcanzó y nos dejó, la literatura. Sus libros, cuentos, novelas y ensayos. Cartas y crónicas periodísticas. ¿Se está leyendo? Se diría que sí se está leyendo, de manera virtual y se llama a libreros de segunda mano por las primeras ediciones de sus libros. Agotadas. Y se aguarda la colección física de su obra en proceso de edición con fotografías de Nereo López en las portadas, algunas.  

Los libros se encuentran en el horno y ya huelen como el pan. Se rescatan algunos prólogos de antaño y aparecerán otros. De Tierra mojada, el de Ciro Alegría, en la lección primera que le da. Ediciones relativamente recientes, pero ya agotadas, la nota prologal del maestro Otto Morales Benítez de ¡Levántate Mulato! Germán Espinosa en Pasión Vagabunda y He visto la noche.  Ahora, para las obras virtuales y las físicas, en cuanto a presentación, un estudio de Darío Henao Restrepo para Changó el Gran Putas. Para los Cuentos de muerte y libertad, un prólogo de Guillermo Tedio y para ¿Quién dio el fusil a Oswald? uno de Fabio Martínez. Pues todo el trabajo se está haciendo en la Universidad del Valle, en Cali. Con el apoyo de la Universidad de Cartagena, U. de Pereira, U. de Córdoba. El Instituto Caro y Cuervo y el Ministerio de Cultura.

¡Manuel Zapata Olivella, en este año, año Manuel Zapata Olivella, 2020!  En este desempolve, la expectativa es que se lea y se reconozca como lo que es, un grande de la literatura nuestra. Latinoamericana. Traducido al francés, al portugués, al inglés y a algunas lenguas africanas.

Algunos de sus discípulos quisimos ser su lazarillo. Pero sus zancadas iban muy rápido. Los libros de Manuel Zapata, como sus pies y su buena literatura han caminado más. Manuel alcanza a morder el siglo XXI y ahora tiene más lectores…

De estos discípulos que lo admirábamos y le aprendimos con el ejemplo y la disciplina y sus lecciones, y que queríamos ser su lazarillo, el caso de Luis Mario Araújo Becerra. Luis Mario visitó al maestro varias veces en el hotel Dann donde vivía. Le hacía antesala para escucharlo, preguntarle, entrevistarlo. Y el maestro le confió su novela inédita, Itxao, el inmortal. Luis Mario la ha releído. Como ha releído, Changó el Gran Putas. Y de esta novela inédita, Itxao, el Inmortal, escuchó varios capítulos en la voz del Maestro. Así que, de este trabajo de Luis Mario, el libro, “Tras los pasos de un médico rural” interesa reseñar el encuentro del Maestro con aquel primer amor, María Pérez Mieles, para quien creó versos que no se llevó el viento ni las noches difíciles en La Paz: “Yo no tengo la culpa… Yo no tengo la culpa María Pérez, que por estar conmigo, te celen otras mujeres…”. Estos versos los guardó esta pareja enamorada por mucho tiempo. Como lo cuenta Luis Mario. Los sucesos políticos posteriores al 9 de abril de 1948 llevaron a Manuel Zapata, huyendo de la muerte, hasta La Paz, en aquel momento histórico un municipio del Magdalena Grande.

Para ese entonces, cuando llega a La Paz, ya Manuel Zapata había pasado a pie Centro América y había pasado hambre en los Estados Unidos. Había vuelto y se había graduado de médico en la Universidad Nacional. El Bogotazo lo obliga a salir huyendo de Bogotá.  Pero en La Paz encuentra una mano amiga y un amor, cuando pensaba exiliarse en Venezuela.

De Luis Mario Araújo Becerra, escritor y crítico, quien ha venido creando, El Asombroso y otros relatos y crítica literaria. Varios trabajos sobre la literatura del Cesar. Investigaciones y entrevistas por las nuevas ayudas de los medios. De estas investigaciones un libro interesante sobre Manuel, el maestro: Tras los pasos de un médico rural (Un acercamiento a la presencia de Manuel Zapata Olivella en la provincia del Valle de Upar). Un libro, más que interesante, necesario. Fundamental. Nace del contacto directo con la fuente.

Vale no llover sobre mojado y destacar de este texto esa relación de Manuel con la bella mulata María Pérez Mieles. Con quien tuvo tres niñas. La primera, Harlem, muere al año de nacida y luego nacen las otras dos: Edelma y Harlem Segunda. Dice Luis Mario en su libro: María no olvidaría nunca al joven médico rural con su cabello corto y sonrisa argentina, que la fue conquistando con mensajes furtivos y que cada vez que ella sentía celos –como en aquella primera noche en la hamaca bajo la luna--- la calmaba con versos que improvisaba al instante” (pág. 59). Para no insistir en la relación con Gabo -recuérdese que es Manuel Zapata quien lleva a García Márquez a El Universal y lo pone frente a Clemente Manuel Zabala (En Vivir Para Contarla)-, acá interesa destacar de este importante trabajo el amor de Manuel en La Paz para que el lector que se acerque apunte en su interés cómo nacen allá varias crónicas periodísticas, uno de sus cuentos antológicos, “El acordeón tras la reja”, y,  acaso, ese cuento fantástico, “Un extraño bajo mi piel”, y los primeros borradores de sus novelas…

Al llegar a las páginas del libro nos enteraremos de aquellos días aciagos por la violencia partidista. Y cómo a este médico rural, que no cobraba las consultas y lo quería todo el mundo, sale de La Paz huyendo de la muerte por los tejados y las trochas hacia La Guajira.

Volviendo sobre el amor, amor, cuenta Luis Mario: “Años después ella recordaría aquella noche en que bailaron juntos. Él se acercó con su acostumbrada galantería y le extendió la mano, con un “bailamos”, irresistible, que la hizo levantarse de la silla, aún sin pensar lo que vendría…” (pág. 50).

No está, este libro de Luis Mario Araujo Becerra, armado de manera lineal, cronológica. Sino que lo va estructurando a medida que desea destacar los acontecimientos sobresalientes en la vida de Manuel Zapata Olivella.  Esa vida que se fue tejiendo en busca de una pasión: la literatura. Con este libro, Tras los pasos de un médico rural, podríamos apasionarnos ahora por toda la obra. Ya tenemos a la vuelta de la esquina todos sus libros de manera virtual y física. Destacaremos, al releer al Maestro, que nos dejó una excelente lección, que si por temor a la fuerza de su obra (usó todas las técnicas narrativas de moda) y lo que vendría de otras latitudes, se le negó la entrada al grupo del boom.

Los nuevos lectores –recurriendo a las múltiples lecturas de la tecnología- le auguramos, al maestro Manuel Zapata Olivella, un boom en este siglo XXI.

 

Andrés Elías Flórez Brum

Escritor y filólogo. Ha publicado más de diez libros, entre los que se cuentan “Los perseguidos” (cuentos), “El visitante” (novela), “Este cielo en retratos” (novela), “El trompo de Arcelio” (cuentos) y “Canción de sol” (poemas).

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

Lanzamiento de

Lanzamiento de "El niño que levantó la bandera de su país"

En medio de un torrencial aguacero, los amantes de las letras se dieron cita la noche del miércoles en el Banco de la República de Va...

La brillante vida de Blaise Pascal

La brillante vida de Blaise Pascal

¿El genio nace o se hace? Cuando se formula esta pregunta, surgen varias posturas encontradas a este respecto. Es verdad que existen...

Gabriel García Márquez cumple 85 años el 6 de marzo

Gabriel García Márquez cumple 85 años el 6 de marzo

Hijo de un telegrafista y la hija de un coronel que participó en la Guerra de los Mil Días (1899-1903), Gabriel García Márquez (Ara...

Mi bisabuelo el campesino

Mi bisabuelo el campesino

  La madrugada se había despedido. El día comenzaba taciturno y parsimonioso. Efraín Ortega, agricultor empedernido y amante de la...

El mundo, el micro-cuento de Eduardo Galeano

El mundo, el micro-cuento de Eduardo Galeano

  Un hombre del pueblo Neguá, en la costa Pacífico de Colombia, pudo subir al alto cielo. A la vuelta, contó. Dijo que había cont...

Lo más leído

La guacharaca: un ave representativa del Valle

José Luis Hernández | Medio ambiente

Las capillas doctrineras: huellas de los tiempos coloniales

Paula Andrea Grisales Naranjo | Patrimonio

Una corta charla con Raúl Gómez Jattin

Wladimir Pino Sanjur  | Literatura

Balzac, la voz de una quimérica idea

Francisco Arias Solís | Literatura

Alicias adoradas y olvidadas

Henry Vergara Sagbini | Opinión

Los trofeos del profesor Armenta

Álvaro Yaguna Nuñez | Opinión

¿Dormiste? ¿Qué soñaste?

Giancarlo Calderón Morón | Ocio y sociedad

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados