Literatura

¿Qué está pasando con la literatura del Cesar?

Luis Mario Araújo Becerra 

11/08/2020 - 05:15

 

¿Qué está pasando con la literatura del Cesar?

 

Cuando en 2009 publiqué el libro “Literatura del Cesar: identidad y memoria”, encontré que -aunque no es tan nutrida como la de otras regiones- nuestra literatura, desde la narrativa de José Francisco Socarrás, Mary Daza, Jahel Peralta y Alvaro Morales Aguilar, hasta la poética de los Barrera, Luis Alejandro Alvarez, José Atuesta o la actividad de grupos como El Alfarero y el Café Literario Vargas Vila, ha venido buscando caminos para consolidar una tradición.  

En un primer momento, esa tradición tuvo como elementos predominantes: la presencia constante de la oralidad, lo sobrenatural y el fatalismo; una tendencia documental y naturalista, la exaltación de lo terrígeno, el sentimiento populista y, por último, un ánimo de denuncia social y compromiso político, pues se percibe que su función consiste en denunciar la injusticia, defender a los explotados. Esta denuncia de la violencia, la pobreza y la exclusión se hace utilizando, sobre todo, el realismo como arma estética.

Lo que denotan estas características, es que en una literatura naciente -al igual que en un pueblo-, existe una tremenda ausencia o, por lo menos, una marcada inseguridad con relación a su identidad. Para el caso latinoamericano, esta ausencia resulta –como señala Carlos Fuentes– de haber llegado a la independencia” cargando como propia y única interpretación, la mirada del colonizador y, por ende, …sin haber consolidado una verdadera identidad humana”. En tal sentido, las líneas primigenias de la literatura en el Cesar se afincan en esta búsqueda: ¿Quiénes somos? ¿Cuál es nuestra cultura? ¿Qué valor tiene esa cultura? ¿Por qué tantos marginados? ¿Por qué están fuera de las historias oficiales? ¿Cuál es su historia? Identidad y reivindicación.

En un segundo momento, aunque estos elementos aún permanecen, se agregan otras tres preocupaciones esenciales que se vuelven prioritarias frente a las anteriores: cierto cosmopolitismo y universalismo temático; la exploración de nuevas técnicas y estructuras literarias y, finalmente, el cuestionamiento de los valores morales tradicionales. En esta tendencia son fundamentales los trabajos de Luis Mizar, Clemencia Tariffa, Pedro Olivella, Luis Alberto Murgas, Orlando Fénix y Ulises Ospina, quienes a través de la poesía han entrado a hacer experimentaciones formales y a inocular una visión iconoclasta frente a la moral local; de lo sexual a lo religioso. Por su parte, desde la narrativa han sido importantes, en esta dirección, los aportes de Alonso Sánchez Baute, Beethoven Arlant, Ledys Jiménez, Rodrigo Zalabata, Rodolfo Ortega, Alberto Peñaranda y Luis Barros Pavajeau.

Frente a este panorama, vale la pena preguntarse por los rumbos actuales de la literatura del Cesar.  Ya en aquella investigación a la que hice referencia, alcancé a plantear el surgimiento de una joven generación de autores que comenzaba a abordar “la aparición de universos y preocupaciones urbanas” demostrativo de “una nueva percepción literaria en el departamento que quiere buscar otros cauces más universales, con nuevas técnicas narrativas y nuevos mundos o espacios a ser contados”.

Esta nueva sensibilidad pude confirmarla cuando, a finales del 2009, actuando como jurado en el Concurso Departamental de Cuento organizado por la Biblioteca Rafel Carrillo, conocí el trabajo de muchos jóvenes escritores cesarenses. Entonces, el acta del jurado sentenció que los textos seleccionados como finalistas presentan una novedad, se desarrollan dentro de la ruta de lo fantástico y aunque existe una reflexión sobre la violencia, se da un giro del nivel descriptivo al simbólico, a la interiorización y a la deconstrucción de la realidad”. Esa línea de trabajo parece abandonar el realismo social, para explorar temáticas como la violencia, la pobreza o la muerte a través de la inclusión de elementos fantásticos y simbólicos.  

Algunos de los jóvenes a los que nos referíamos entonces - que apenas habían aparecido en publicaciones esporádicas y concursos -; en la actualidad, se han constituido en un grupo de autores cuyos libros vienen animando el ámbito de nuestras letras. La mayoría de ellos han estado bajo la égida del poeta Luis Alberto Murgas; maestro en el Taller de creación de la Red Nacional de Talleres Literarios (RELATA) e integrante del Café Literario Vargas Vila, uno de los grupos de vanguardia en la edificación de la literatura regional.

Los nombres fundamentales de esta nueva generación, sin el ánimo de excluir a los otros que vienen pujando, son los del poeta Félix Molina Flórez, (Valledupar, 1986); quien ha publicado “El libro de los equívocos”, “El discurso de la lluvia”, “El álbum de la infancia” y ha resultado ganador de Concurso Departamental de Poesía y del Festival de Poesía de San Diego, ambos en el año 2017. Escritor de fina sensibilidad, con una honda preocupación por la dimensiones moral y espiritual del ser humano; las cuales explora abordando las temáticas religiosa y amorosa y revisando los resquicios de la memoria.    

El segundo de estos nombres es el de William Jiménez (Valledupar,1988), quien ha publicado de manera colectiva en la antología Yuluka, y de manera individual los libros “Épica de la sangre”, “Lo desnudo del volcán”, “Tormenta de fiebre”. Este poeta, bajo el influjo de René Char, intenta una renovación formal importante. En sus textos se hace presente una reflexión filosófica sobre la sociedad contemporánea que, envuelta en su frenesí, asfixiada por la desigualdad, podrida por el capitalismo salvaje, parece haber perdido lo fundamental: la cercanía, la solidaridad, el fuego de las relaciones humanas verdaderas y no falseadas por esta sociedad neurótica. El autor siente cierta nostalgia por lo perdido y por eso llama a la resistencia, a rebelarnos contra esa muerte en vida, a través del ejercicio del criterio y de la carne.     

Por su parte, Miguel Barrios Payares, (Astrea, 1986), quien en el 2011 fue ganador del concurso de cuento de El Túnel, finalista en el concurso nacional de cuento de La Cueva en 2015 y ganador del concurso del festival de poesía de San Diego en 2017. Este año publicó un deslumbrante libro titulado “¿Dónde están los salvajes?”, en el que, por primera vez en la tradición de la literatura cesarense, incluye cuentos de ciencia ficción. Dicho evento, por sí sólo, sería suficiente mérito para ser destacado en nuestra historia local; pero a ello se suman otros relatos de corte fantástico o con cierto “tono policiaco”, narrados con tan buena factura, fluidez y economía del lenguaje que, sin duda, auguran una interesante carrera.  

Desde el periodismo y la cuentística, Carlos Cesar Silva Araújo, (Valledupar, 1986), se ha convertido en una voz importante para cultura cesarense. Aunque no ha publicado libros de manera individual, sus trabajos aparecen en varias antologías (entre ellas Antología de Cuento y Poesía. Escritores del Cesar); ha sido ganador del Concurso Departamental de Cuento y es columnista habitual de El Pilón. Los textos de Silva han tratado de reflejar el impacto que genera sobre los individuos la transformación urbana, económica y social que sufre una ciudad como Valledupar. En tal sentido, sus cuentos describen la crisis de unos personajes que, ante estas nuevas dinámicas, tienen que enfrentarse a dilemas éticos constantes, pues las costumbres y valores que eran fundamentales en la antigua sociedad, ahora son paisaje arrasado por el cambio abrupto y la violencia.

Junto a estos nombres, se asoman también los de Luis Felipe Núñez (Valledupar,1992), ganador del concurso nacional de cuento de La Cueva en 2014 e incluido en la Antología de Cuento y Poesía. Escritores del Cesar; Luiser Suárez (El Paso, 1991), quien publicó el libro “Vértice de oración”; Jorge Luis Guerra (San Diego,1986), cuyos textos se encuentran en “Desde el cielo y otros cuentos”, “Materialización de lo inasible” y “Antología de Cuento y Poesía. Escritores del Cesar”, Diana Méndez (El Copey, 1985), en “Antología Relata” y “Antología de Poetas y Narradores del Cesar”, y Alfredo Baldovino Barrios (El Copey,1978), un poco mayor que los anteriores; pero que puede incluirse a su lado, porque sólo hasta el 2020 publica un libro de forma individual, “La vida de los otros”.

Revisados estos autores, es necesario hacer una advertencia final: la historia de la literatura no es una historia lineal y progresiva. Es decir, lo de hoy no es automáticamente mejor que lo de ayer, ni lo de mañana será automáticamente mejor que lo de hoy (esto es así porque el arte es una manifestación subjetiva y perceptiva). En dicho contexto, vale decir que, los escritores que comienzan a destacarse en el panorama de la literatura del Cesar, están precedidos por una tradición que ellos vienen a complementar. Podría, incluso, indicarse que los ejercicios de ruptura formal y de búsqueda de nuevos espacios, temas y universos, es ya una tendencia presente en los autores de la generación anterior (que hemos descrito en este artículo como “segundo momento”), los cuales se mantienen creativamente activos. Sin embargo, estos jóvenes autores están inmersos en una realidad socio-cultural diferente, que comienza a hacerse tangible en sus obras a manera de una serie de preocupaciones temáticas y estéticas predominantes: abordaje de la transformación urbana y social, la ciudad como escenario o personaje, cambio de ethos, nuevos fenómenos de violencia, nuevas tecnologías, abandono del realismo social y panfletario, identificación con el relato fantástico y la “transposición poética de la realidad”, experimentaciones formales.

Al respecto, en “La nueva novela hispanoamericana”, Carlos Fuentes dice que quienes han renovado el arte literario siempre regresaron a las raíces poéticas de la literatura y a través del lenguaje y la estructura…crearon una convención representativa de la realidad…en la que se puede reconocer…la mitad oculta, pero no por ello menos verdadera, de la vida”. Tal vez, esta búsqueda hace más cercano y definitivo el vínculo (la filiación) entre estas dos últimas generaciones de autores cesarenses. Vale la pena revisar.

 

Luis Mario Araújo Becerra 

Abogado, escritor y docente universitario. Autor de los libros: "El Asombroso y otros relatos" (cuentos) y "Literatura del Cesar: identidad y memoria" (ensayo).

7 Comentarios


Luis Barros Pavajeau 11-08-2020 10:02 AM

Excelente . Hay que mirar también a Alfredo Baldovino Barrios.

Rafael Darío Jiménez 11-08-2020 02:35 PM

Admirable que jóvenes como tú den una mirada al pasado Literario y descubran muchos fenómenos por encima de la tradición. Felicitaciones. ! Y creo que ahí vale bien incluir al poeta de Codazzi Gustavo Maceas, que hace buen trabajo poético y formativo con revistas y talleres en la ciudad de Riohacha. De pronto una miradita a Aguachica, allá han existido grupos que vale la pena mencionar con autores. Quizás falta más presencia femenina.. un abrazo.!

José Luis 11-08-2020 03:55 PM

Aunque faltaron autores por mencionar, es una buena radiografía de las Letras en el Cesar

Carlos Herrera 11-08-2020 05:58 PM

Adelante, se hace necesario continuar impulsando la cultura en Valledupar y el Cesar.

Limedis Castillo Mendoza 11-08-2020 06:26 PM

Creo que le quedó corto la indagación. Poetas como Gustavo Maceas García ( Bosconia) Diana Rojas (Astrea) Pedro José Córdoba Valera ...también del Cesar que no son reconocidos ni revelados y con premios departamental y nacionales, con varios libros publicados pero para sus coterráneos sin invisibles ... O los hacen invisibles ... Será su lenguaje, será su poesía ...les dejo para el debate ...

José Fernández 11-08-2020 10:53 PM

Creo que el artículo, más que hacer un listado de nombres, lo que busca es señalar unas tendencias y momentos en la literatura local, dando algunos ejemplos de autores de cada momento y tendencia. Y al final da a conocer algunos de los escritores de la última generación. Por su parte, en el libro Literatura del Cesar: identidad y memoria, el autor del artículo hace un extenso análisis de los escritores del Cesar (208 pág), incluyendo a varios de los que ustedes señalan en los comentarios anteriores y muchos más. Recomiendo el libro.

Margaret 12-08-2020 09:17 PM

Me gusta la forma de abordar el tema en este artículo, lo hace de manera amena, sencilla, no hay que polemizar si faltan nombres, es de gran importancia mostrar este recorrido sobre los temas que impulsan a escribir a nuestros poetas y cuentistas, que sea la ocasión para demostrar quienes se abren camino. Un abrazo desde la distancia Luis Mario, siempre me ha gustado tu forma de escribir...

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