Música y folclor
Cinco años cantándole al Guatapurí

Hace cinco años un grupo de amigos decidimos que no era suficiente lamentarnos por el deterioro progresivo del río Guatapurí. Tampoco podíamos seguir esperando que únicamente las autoridades ambientales asumieran una responsabilidad que, en últimas, nos corresponde a todos. Había que hacer algo y encontramos en la música, la cultura y la educación ambiental una manera de aportar nuestro pequeño grano de arena. Así nació Un Canto al Río, una iniciativa que desde el comienzo tuvo claro que su principal protagonista no serían los artistas, compositores, organizadores ni patrocinadores. El protagonista sería siempre el río Guatapurí.
Este fin de semana llegamos a la quinta versión y debo confesar que mirar hacia atrás produce satisfacción, pero también aumenta nuestro compromiso. Durante estos años hemos logrado que niños, jóvenes, compositores, músicos, ambientalistas y ciudadanos se reúnan alrededor de una misma causa: cantarle al río, pero, sobre todo, aprender a cuidarlo.
Ahora bien, esta quinta versión tendrá actividades académicas, culturales, musicales y ecológicas durante los días 28, 29 y 30 de agosto. Comenzaremos el viernes con un conversatorio en la Universidad Popular del Cesar, donde seguiremos hablando sobre la relación que existe entre nuestra música, el territorio y la defensa del Guatapurí.
El sábado será la gran jornada de concursos. Nuevamente, escucharemos canciones inéditas dedicadas exclusivamente al río y tendremos los concursos de voz y pintura infantil. Siempre he creído que si logramos sembrar en nuestros niños amor por la naturaleza, habremos avanzado mucho más que con cualquier discurso ambiental.
Ese mismo día reconoceremos a personas que, desde diferentes actividades, han aportado a la salvaguarda del Guatapurí, y cerraremos la jornada con música, porque precisamente de eso se trata este festival: utilizar nuestra principal expresión cultural para defender nuestra mayor riqueza natural.
Finalmente, el domingo 30, desde las siete de la mañana, realizaremos la tradicional caminata ecológica y sembratón de árboles nativos en inmediaciones del balneario Hurtado. No queremos que sea solamente un acto simbólico. Cada árbol sembrado debe recordarnos que cuidar el río exige acciones y no únicamente discursos.
Durante cinco años hemos insistido en que el Guatapurí no necesita dolientes únicamente cuando disminuye su caudal, cuando encontramos basuras en sus orillas o cuando alguna amenaza vuelve a ponerlo en las noticias. El río necesita ciudadanos que lo defiendan todos los días.
Afortunadamente, en este camino no hemos estado solos. Instituciones públicas y privadas han entendido el mensaje y nos acompañan en esta quinta versión. A todas ellas nuestra gratitud.
Pero el respaldo más importante sigue siendo el de los ciudadanos.
Por eso quiero invitar a los vallenatos a que durante estos tres días nos acompañen. Que lleven a sus hijos, escuchen las canciones, observen sus pinturas, caminen con nosotros y, si pueden, ayuden a sembrar un árbol.
Cinco años después seguimos convencidos de lo mismo: al Guatapurí no basta con cantarle bonito; también hay que cuidarlo.
Colofón: La semana pasada preguntábamos en esta columna qué hemos hecho por nuestros ríos. Esta semana tenemos una oportunidad sencilla para comenzar a responder esa pregunta. Nos vemos a orillas del Guatapurí.
Jorge Nain Ruiz Ditta






