Música y folclor

“Estamos convencidos del poder transformador de la Filarmónica del Cesar”. Samny Sarabia

Johari Gautier Carmona

28/08/2019 - 05:15

 

“Estamos convencidos del poder transformador de la Filarmónica del Cesar”. Samny Sarabia
Samny Sarabia y la Filarmónica del Cesar en la inauguración de la sede de la Universidad Nacional de la Paz / Foto: Johari Gautier

 

Uno de los proyectos culturales más importantes de los últimos años en la ciudad de Valledupar (Colombia) ha sido la Filarmónica del Cesar, un esfuerzo que, además de abogar por la excelencia musical, se propone también construir sociedad a través de valores de solidaridad, compromiso y educación.

Desde 2016, año en el que se constituyó legalmente, la Filarmónica se ha presentado en los escenarios más representativos y distinguidos del departamento del Cesar, desde los conciertos de fin de año frente a la Biblioteca departamental hasta la inauguración de la Universidad Nacional (en La Paz).

Detrás de esos niños que trabajan con asiduidad, está el esfuerzo arrollador de la comunicadora y gestora cultural Samny Sarabia, quien, desde los inicios, se ha dedicado de lleno en sacar adelante un proyecto atípico en un territorio especialmente afectado por el conflicto colombiano.

Su apasionamiento, compromiso y don de gentes sobresalen en esta entrevista para PanoramaCultural.com.co.     

¿Cómo llegó a dirigir la Filarmónica del Cesar y qué le motivó en esta función?

Mi llegada a la Filarmónica se produjo a finales del 2015, cuando el anterior director musical, Diego Rivero, me invitó a hacer parte del proyecto. Desde el principio me gustó mucho. Me comprometí a estar con la Filarmónica durante un cierto tiempo. A partir de ahí, constituimos la fundación legalmente en 2016, y, de manera concertada, decidimos que yo iba a estar a cargo de la parte administrativa. Desde ese momento, empezamos una temporada musical muy bonita con nueve presentaciones en diciembre del 2016 y, ya en el 2017, nos dimos cuenta que el proyecto necesitaba ejecutarse en una escuela. Es cuando decidimos abrir las puertas a nuevos estudiantes y, de alguna forma, ir construyendo lo que es hoy la Filarmónica del Cesar.

A partir de ese momento es cuando su papel se va afirmando…

Sí. Somos un equipo muy apoyado por la junta directiva. Está Miguel Ángel Almendrales, el director de la escuela. Su función es hacer que la orquesta funciones musicalmente, y mi función es hacer que toda la fundación –es decir orquesta, escuela y estudiantes– funcione. Debo asegurarme que todo se haga en el momento correcto, pero también asegurarme de que el nombre y la orquesta se encuentren en los escenarios en los que debe estar.  

¿Qué es lo que le identifica con este proyecto?

Lo que me identifica con este proyecto es el poder de transformación que tiene la música. Estamos convencidos del poder transformador de la Filarmónica del Cesar. Además de una apertura musical en el territorio, lo que destaca es esa forma tan bonita de cambiar la vida de las personas que formamos. Es uno de los valores que me ha mantenido en este proyecto.

¿Cuáles son los retos de dirigir un proyecto como el de la Filarmónica del Cesar?

El reto más grande de todos es sostener el proyecto. Al principio pensábamos que la gente podía tener resistencia a este formato, porque sabíamos que la gente no estaba acostumbrada a este tipo de música. Pero no. Nos hemos dado cuenta que la mayoría ha sido muy empática con el proyecto. La gente siempre nos pregunta cómo hacen, nos reciben muy bien.

El tema más complejo es el sostenimiento, porque tocamos un sector de estrato socioeconómico uno y dos, un sector que no tiene como pagar mensualidades, pero necesitamos que el proyecto sea sostenible. Como administradora de proyecto, no quiero que la Filarmónica dependa exclusivamente de la gobernación o de la alcaldía, porque esto sería matarlo de entrada. Si el alcalde que llega discontinua su apoyo, ¿qué hacemos? ¿Qué hacemos durante los cuatro años siguientes? Por eso queremos tener ese apoyo, pero también el de la empresa privada o de otras entidades a nivel nacional e internacional.

Ahora mismo estamos en esa fase de consolidar la calidad del proceso musical. Sabemos que hay otros proyectos parecidos en la ciudad y en el Cesar, y aunque no buscamos rivalizar con otros, sí estamos seguros de que tenemos que tener una gran calidad. Para eso, gracias a dios, tenemos un profesor que es muy dedicado.

¿Cómo describiría el camino de los niños que participan en la escuela?

Nos preocupamos mucho por el estudiante y en su mejoramiento. Lo hemos hablado con los padres. Los chicos se vuelven más abiertos, más disciplinados. Tenemos el caso de una niña que, cuando entró, era muy tímida, muy muy tímida. No le salían las palabras de la boca. Y a los cinco meses de estar en la Filarmónica, la mamá me llama para decirme que se siente muy feliz, “me encanta el trabajo que han hecho con mi hija”. Los profesores del colegio dicen que la niña es más abierta, se ríe, la ven con otra actitud, y es eso lo que buscamos.

También queremos brindar otras oportunidades, como talleres artísticos, literarios o de teatro. Está, por ejemplo, la salida que hicimos a la exposición “La hamaca grande” para que los integrantes vieran cosas distintas, o los talleres para mejorar su presencia escénica y que ellos puedan ponerse en los zapatos de un actor. Que ellos sean músicos no quiere decir que no puedan escribir un poema.

La Filarmónica del Cesar abrió durante el mes de julio la inauguración de la sede de la Universidad Nacional en La Paz con el presidente Duque. Tuvo que ser conmovedor… 

Nos llena de mucho orgullo que la Universidad Nacional, la mejor universidad de Colombia, nos haya tenido en cuenta para abrir este evento. Es algo que nos llena de mucho compromiso para seguir mejorando y seguir dándolo todo. Es una motivación porque la gente va reconociendo el trabajo que se ha hecho. Estar en frente del presidente de la república, de ministros, del gobernador y el alcalde nos llena de orgullo.

¿Qué otros momentos le han conmovido de esta manera?

Yo no alcanzo a imaginar lo que pueden sentir los papás de estos alumnos, porque cada vez que los veo en escena a mí se me pone la piel de gallina. Ellos me dicen a mí: “Tú eres como nuestra mamá”. Tengo casi cuarenta hijos (risas). Pero cada presentación es conmovedora, porque es el fruto de un trabajo, de un compromiso. Aunque son jóvenes, son muy comprometidos. Para llegar al nivel al que están, necesitas un compromiso.

Sin embargo, a mí me gusta mucho cuando hacemos los recitales. Me conmueven mucho porque es el momento donde los vemos a todos en escena, independientemente de que sea un estudiante que lleve uno o dos meses en clase, siempre están ahí. Se preparan mucho. También es porque veo todo lo que hay detrás. Hay una carga de emotividad que hace que ese momento sea único tanto para ellos como para los que estamos detrás del telón. Es una experiencia bastante conmovedora cuando lo veo en escena.

¿Qué cree que debe tener un gestor cultural para llevar un proyecto como el de la filarmónica?

Mucha sensibilidad, mucho compromiso y un interés por aprender cada día. No es nada fácil, pero el día a día te lleva a investigar mucho, a conocer más de los autores, de los compositores, de las épocas, del formato, y eso es apasionante. También se requiere mucha organización.   

 

Johari Gautier Carmona

@JohariGautier

1 Comentarios


Glori Gil Padilla. 30-08-2019 06:45 AM

Gracias a todas las personas comprometidas en sacar este programa musical adelante.Exitos en tan bello proyecto y mucho animo a todos los músicos. Lluvia de bendiciones. Felicitaciones...

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