Música y folclor

Rafael Camacho Sánchez, otro juglar de la ciénaga de Zapayán

Álvaro Rojano Osorio

16/02/2022 - 05:15

 

Rafael Camacho Sánchez, otro juglar de la ciénaga de Zapayán
La canción más importante y conocida de Rafael Camacho Sánchez fue La Varita de Caña / Foto: archivo del autor

 

Cuando Rafael Camacho Sánchez se mudó de Rosario de Chengue para Bálsamo, a principios de siglo XX, era un joven que sabía interpretar el acordeón. Sin embargo, al llegar no fue el único, pues, en ese lugar ya lo hacían los hermanos Porfirio y César Támara Bermúdez. Además, desde finales del decimonónico, allí era usual escuchar el sonido de este instrumento tocado por Candelaria Támara Isaza. Después, se convirtió en sitio donde Luis Enrique Martínez, Abel Antonio Villas, Luis Pitre, Juancho Polo Valencia y Alejandro Durán amenizaban parrandas en tiempos de la Cruz de Mayo.  

Con los Támara perfeccionó su estilo musical, del que su hijo, el también acordeonero Donaldo Camacho, dice que era de notas gruesas, lo que sirvió para ser referenciado por Abel Antonio Villa como uno con los que iba a Bálsamo a tocar, y de quien debió aprender algunos trucos para interpretar el acordeón. Es que la casa de estos era el sitio de reunión de los acordeoneros que visitaban a Bálsamo, incluyendo a su hermano, Gilberto Bermúdez Támara.  

Esta relación trascendió el plano musical después de que Camacho, tras enviudar se unió maritalmente con una hermana de estos. De su primera relación sentimental quedó una canción, “Riqueza no es la plata”, de la que Pacho Rada reclamaba su autoría. Martín, acordeonero hijo de Rafael, explica que el origen de la composición está en las diferencias que su padre tenía con su suegra para quien trabajaba como ordeñador. Realizando esta actividad sufrió un accidente en una de sus manos, de lo que se desatendió la empleadora, más no su madre.  

Fue en el año cuarenta cuando Rafael Camacho y Pacho Rada se conocieron en Bálsamo, naciendo entre ellos una amistad que, señala Martín, permitió que le cediera la canción “Riqueza no es la plata”, modificando algunos versos.  

De ella recuerdo un verso:  

Como todo el mundo sabe (bis)- 

Yo les cuento lo que pasa (bis). 

Riqueza no es la plata (bis). 

Riqueza es una madre (bis). 

Por eso digo que yo voy allá. 

Allá a su tumba voy a llorar. 

Para cuando Rafael Camacho llegó a Bálsamo, la mayoría de los acordeoneros de la zona de la ciénaga de Zapayán, y del Magdalena grande, interpretaban, principalmente, merengue. Lo hacían en ruedas de baile que identificaban como cumbiones. El merengue es un género musical que contaba con un patrón rítmico y una manera particular de ser bailado. Los bailadores giraban contario a la manecilla del reloj alrededor de los músicos, las mujeres llevaban velas encendidas en su mano derecha y en algunos lugares portaban lámparas o mechones encendidos con kerosene. El conjunto musical típico fue el de un acordeonista, el cajero y el maraquero.  

Este acordeonero, además de Bálsamo, tuvo como escenario para interpretar su acordeón a las localidades circunvecinas. El tiempo para hacerlo era el de las fiestas patronales, de ahí que Rafael Núñez, de Pedraza, recuerda que, siendo niño, el 24 de enero, iba a esperarlo en el camino por el que se iba a Bálsamo, por donde llegaba, colgando el instrumento musical en el sillón de su burro, con el que amenizaba los cuatro días de fiestas en la cantina de Tomasa Mercado.  

También tocaba puyas, la que, según Pacho Rada, “eran corticas de letra y música, las improvisaba uno ahí mismo, eran dos partecitas na má, una caidita y otra caidita, y ya.” La que, para Abel Antonio Villa, interpretadas por acordeoneros de las orillas del río Magdalena, tenían una cadencia parecida a la gaita, a la cumbia. Además, debió incluir en su repertorio paseos y sones, últimos cuyo desarrollo musical se dio en Plato, zona circunvecina a la ciénaga de Zapayán. 

Además de acordeonero fue un prolífero compositor, la canción más importante y conocida entre las de su autoría, fue “La Varita de Caña”, que, cantada por Guillermo Buitrago, se convirtió en un éxito que ha trascendido más allá del espacio geográfico del Caribe colombiano. Fue el guitarrista y compositor Esteban Montaño, quien conoció la canción y se la entregó al jilguero de Ciénaga. Este, al grabarla la reelaboró introduciéndole, como sostiene Edgardo “El Chichi” Caballero, versos cienagueros.  

Esta canción es destacada por Julio Oñate como una de las primeras en ser grabadas en lo que hoy se conoce como vallenato, aunque no con fines comerciales. Lo hizo un conjunto de guitarra, dulzaina y guacharaca compuesto por Mario Narváez, José María Peñaranda y Gustavo Rada, en 1945, en la Casa de los Discos del Che Granados de Barranquilla. 

A Rafita siempre le bastó la satisfacción que sentía cuando escuchaba en la radio esta canción, nunca reclamó su autoría, pese a tener como demostrar sus derechos, ya que, narra un suceso violento que se presentó en Bálsamo en 1936. Después de la muerte de Buitrago, Crescencio Salcedo se hizo autor de ella, contrariando una costumbre que para entonces hacía ley, la que tenía, entre otros, al acordeonero sabanero Alcides Paternina como uno de los más connotados defensores, “las canciones no son de quien las compone, sino del que las populariza.” 

 

Álvaro Rojano Osorio

Sobre el autor

Álvaro Rojano Osorio

Álvaro Rojano Osorio

El telégrafo del río

Abogado y escritor de los libros: La Tambora Viva, Musica de la Depresion Momposina. La Musica del Bajo Magdalena, Subregiòn rio. Libro ganador de la beca para la publicación de libros de autores colombianos por parte del Ministerio de Cultura y su Portafolio de Estímulos 2017. El río Magdalena y el canal del Dique: poblamiento y desarrollo en el Bajo Magdalena. Bandas de viento, fiestas, porros y orquestas en el Bajo Magdalena. Coautor de los libros Cuentos de la Bahía. Magdalena, territorio de paz.

@o_rojano

1 Comentarios


Mario Torres 17-02-2022 07:40 AM

Ese Zapayán es el antiguo Punta de Piedra? Manuel Medina Moscote, antiguo juglar de ese caserío es el autor de los versos de la canción:"Santa Marta o Santa Marta tiene trén"... -Santa Marta, tiene trén pero no tiene tranvía, si no fuera por la zona caramba, Santa Marta moriría. Francisco "Chico" Bolaños, registraría esta canción como suya. Sobre la melodía de la canción de "Bolañito", " Mi Mujer se volvío loca", montó los versos de la canción de Medina Moscote y eso ocasionó el conflicto autoral. Así es como lo relata Julio Oñate Matinez, connotado y documentado investigador, mencionado también en esta nota. "Rafita Camacho y Manuel Medina Moscote, habrian nacidó en el mismo lugar, para orgullo de sus coterraneos.

Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

El Festival de San Juan del Cesar y su cruzada por la salvaguardia de la composición vallenata

El Festival de San Juan del Cesar y su cruzada por la salvaguardia de la composición vallenata

El objetivo es claro: salvaguardar la composición vallenata y devolverle el rumbo al Festival Nacional de Compositores, que nació h...

La Paz (Cesar) seguirá siendo un lugar destacado del Festival Vallenato

La Paz (Cesar) seguirá siendo un lugar destacado del Festival Vallenato

Tras el homenaje realizado a la Dinastía López durante el 2015, La Paz Cesar no podía volver a un anonimato festivalero. Tampoco s...

Fabián Corrales: 30 años de una vida artística

Fabián Corrales: 30 años de una vida artística

  Mucho tiempo ha pasado desde que Fabián Corrales adquirió fama de compositor y decidió dedicarse por completo a la música. Te...

‘La gota fría’, el vallenato clásico más escuchado de todos los tiempos

‘La gota fría’, el vallenato clásico más escuchado de todos los tiempos

Acórdate Moralito de aquel día que estuviste en Urumita y no quisiste hacer parranda. Te fuiste de mañanita sería de la misma r...

La promesa del canto lírico vallenato

La promesa del canto lírico vallenato

  Una joven enamorada de Dios, de su tierra vallenata, del arte, de la lectura, de los viajes, de la naturaleza, de la buena comida...

Lo más leído

El tamal, un plato típico del Tolima

Alba Llorente Majana | Gastronomía

Los grandes triunfos de Freddy Molina

Eddie José Dániels García | Música y folclor

Un paseo por el cementerio San Miguel de Santa Marta

Joaquín A. Zúñiga Ceballos | Turismo

Del vallenato lírico, el vallenato romántico y el vallenato llorón

Luis Carlos Ramirez Lascarro | Música y folclor

El Vallenato como género literario

Luis Carlos Ramirez Lascarro | Música y folclor

El reconocimiento de la diferencia

Antonio Acevedo Linares | Pensamiento

Cucambas, diablos y negros danzan en Atánquez

María Ruth Mosquera | Turismo

Ya ni se versea, pollo ronco…

Fabio Fernando Meza | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados