Ocio y sociedad

“Es momento que mi tierra guajira despierte”: Fabrina Acosta

Redacción

26/04/2019 - 06:20

 

“Es momento que mi tierra guajira despierte”: Fabrina Acosta
Fabrina Acosta Contreras (abajo) junto a la feminista Florence Thomas / Foto: Fabrina Acosta

Desde joven Fabrina Acosta Contreras sentía que la forma en que se educaban los niños y niñas era una de las causas de violencia de hoy en día. Desde joven también empezó a moverse con el fin de que las cosas cambiaran.

Hoy, la psicóloga guajira ha hecho de la equidad y la defensa de los derechos de la mujer uno de sus grandes luchas personales, y esta lucha le ha llevado a diferentes escenarios comunicativos: desde sus columnas periodísticas hasta la radio y diferentes foros.

Su último libro “De esas costumbres que hay en mi tierra” -que presenta en la Feria del Libro de Bogotá- es una etapa más en ese compromiso, pero también es el fruto de una investigación académica que deseaba compartir ampliamente con todos aquellos lectores interesados en cuestiones de género.

La entrevistamos durante su estadía capitalina…  

1-. Su libro habla de esas costumbres que hay en su tierra, en la Guajira. ¿Cuáles son aquellas costumbres que quiso recordar o resaltar?

El libro se titula “De esas costumbres que hay en mi tierra”, inspirada en una canción de Carlos Vives titulada “Las malas lenguas”. Esto fue después de haber hecho la investigación y mis editores me recomendaron buscar un nombre que acercara al lector y se saliera del esquema académico, entonces me di a la tarea de escuchar la música de mi tierra, leer historias locales y escuchar anécdotas de las matronas para buscar un título. En ese camino, me encontré con la canción que mencioné y fue maravilloso sentir que el titulo original “Una mirada a los imaginarios sociales de la violencia de género en la Guajira”, se pudiera abrazar por completo con el título “De esas costumbres que hay en mi tierra”. Es un universo sublime el de la literatura, la música y las riquezas de nuestra región caribe.

En sentido, el libro apunta a hablar de los imaginarios sociales, costumbres, arquetipos culturales o prejuicios que propician la violencia de género, que, además, la naturalizan y la hacen ver como algo aprobado y sano. Es momento que mi tierra guajira despierte y trascienda del patriarcado a una vida en equidad e igualdad de derechos. Por eso es importante este libro que no habla de lo que cotidianamente refieren los escritores guajiros (vallenato, recursos naturales, política, etc…) sino que da apertura al tema de género.

2-. ¿Qué le llevó a escribir este libro? 

Lo que hablo en el libro, son ideas que me han inquietado desde la infancia cuando me preguntaba sobre la diferencia en los roles de género y en algunos imaginarios que se tenían respecto a los hombres y a las mujeres. Por ejemplo: ¿Por qué a mis hermanos le servían más comida que a las mujeres de mi familia? ¿Por qué un hombre podía tener varias mujeres? ¿Por qué las mujeres estaban sumisas ante los hombres? Eran muchas ideas que con el tiempo fueron madurando y tomando mayores argumentos de cuando conocí casos de violencias hacia las mujeres o basadas en género. El libro lo escribí porque soy una absoluta creyente de las transformaciones y siento que, aunque el panorama es crudo, siempre hay que tener esperanzas en lograr una vida libre de violencias en el cual, hombres y mujeres vivamos dignamente con nuestros derechos garantizados.

3-. ¿Cómo fue el proceso de escritura?

Fue un proceso muy complejo y bonito, fueron casi 3 años de organización de las ideas y, luego, realicé la investigación en el marco de la maestría que cursé en estudios de género. Hasta ahí fue un proceso riguroso y académico con una mentora académica que fue fundamental en todo el engranaje teórico y metodológico. Luego de lograr que fuera tesis meritoria, llegó el momento de convertirlo en libro (más cercano al público) como digo siempre “más piel”, y que no pasara como un cumulo de letras y ya, sino que los lectores sintieran conmoción e interés en el tema. En el último año antes de la publicación, me encontré con una maestra que creyó en este proyecto literario, la feminista Florence Thomas, quien me orientó mucho y me llevó a lograr un texto más “fabrinistico”, en sus palabras más libre y, además, tuve el honor de que escribiera el prólogo, eso es muy valioso para mí.

Finalizo recordando una frase de Eduardo Galeano: “Si un libro se puede leer impunemente, no vale la pena tomarse el trabajo. Cuando los libros están de veras vivos, respiran; y uno se los pone al oído y les siente la respiración y sus palabras son contagiosas, peligrosamente, cariñosamente contagiosas…”.

4-. En su columna, habla a menudo del esfuerzo que hay que hacer para tejer esperanzas y para que la Guajira encuentre caminos de prosperidad. ¿Su libro también resalta ese camino?

Totalmente, porque si comenzamos a vivir más desde el amor, el respeto por las diferencias, la armonía entre hombres y mujeres, nos alejamos de las violencias y somos grandes tejedores de esperanzas para nuestra bella tierra guajira. Repito creo absolutamente en las nuevas realidades, unas más humanizadas.

5-. ¿Cuál fue su experiencia en la FIL de Bogotá?

Mi experiencia en la FILBO es y será siempre una oportunidad para reafirmar que las mujeres somos grandes tejedoras de transformación, somos un vientre fructífero para el mundo en todos los ámbitos, esta es mi segunda participación en esta gran feria. Anteriormente estuve con mi libro “Mujer sin receta: sin contraindicaciones para hombres”, siempre será un honor mostrar investigaciones que nacen con la firme convicción de aportar.

6-. ¿Siente que la Guajira tiene presencia o representación en este tipo de espacios literarios?  

Sí, claro. La Guajira cuenta con grandes investigadores y escritores. Podría mencionar a muchos, y cada año presentan libros muy interesantes que enaltecen a nuestra cultura. Además, se presentan otras riquezas culturales (gastronomía, folclor, danza, etnias).

7-. ¿Cuáles son sus proyectos de futuro para animar el diálogo en la Guajira?

Hay muchos sueños colectivos con el equipo de la asociación Evas&adanes. Yo creo que tenemos varios partos colectivos por pujar y seguimos firmes. Por ahora estoy en la construcción de mi cuarto libro y estamos organizando el próximo foro nacional tejiendo esperanzas para la Guajira que nos llena de mucha ilusión porque podemos mostrarle a Colombia y el mundo emprendimientos maravillosos de distinta naturaleza, asimismo, seguimos con nuestro programa radial desde el cual, hacemos pedagogía social y ejercemos ciudadanía activa, abordando temas que aportan a nuevos tejidos sociales, definitivamente no nos detenemos, creemos en la resiliencia guajira y esperamos lograr un mejor futuro para esa tierra que merece todo lo bueno.

 

PanoramaCultural.com.co    

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario

Le puede interesar

San Fernando, Magdalena: el rey de los apodos

San Fernando, Magdalena: el rey de los apodos

Tan es así que muchos padres olvidan el nombre de pila de sus hijos. Y a veces ellos, los hijos,  también. Como el caso de la se...

Colombia es cultura, una red mundial que incluirá a Valledupar

Colombia es cultura, una red mundial que incluirá a Valledupar

La Cultura es la mejor forma de vender los valores de Colombia y del Cesar al exterior. Es también una manera de cambiar ciertos ester...

Cosechando Sonrisas vuelve a la acción con  MarchaXlapaz

Cosechando Sonrisas vuelve a la acción con MarchaXlapaz

Los integrantes de la Fundación Cosechando Sonrisas ya nos sorprendieron en Valledupar con unas actividades lúdicas y una campaña de...

El nuevo look de Silvestre Dangond, discutido en las redes

El nuevo look de Silvestre Dangond, discutido en las redes

Hoy en día, para vender Cds no solamente hace falta tener una voz armoniosa y un cierto conocimiento del escenario musical, sino tambi...

El sancocho de gallina criolla

El sancocho de gallina criolla

Por estos días se debate en el país escolar, en el marco del Foro Educativo Nacional 2019, unas discusiones interesantes que van desd...

Lo más leído

Jaime Garzón, el genial impertinente

María Jimena Padilla Berrío | Periodismo

Licencia para pedir

Alberto Muñoz Peñaloza | Opinión

El desquite de Iberia

Alberto Muñoz Peñaloza | Opinión

Las tamboras de Chimichagua ya no llevan candela viva

Juan Rincón Vanegas | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube