Opinión

Y en el siguiente periodo resucitó

Alfonso Suárez Arias

03/04/2015 - 06:10

 

Somos creadores y podemos fabricas hoy el mundo en el que viviremos mañana”.

Las religiones consolidan la fe de sus practicantes o creyentes en misterios o circunstancias fuera de lo común, que dan el sentido y la orientación al espíritu del ser humano sobre la base del dogmatismo. Por ello para los cristianos, la resurrección no reconoce sino un sujeto activo en el que se basa toda la filosofía religiosa que no admite la más mínima contradicción o cuestionamiento y por la que sólo es necesario creer e invocar para asentir carismáticamente toda el conocimiento y visión de la vida y la muerte en paralelo al discernimiento y gnosis del alma y el cuerpo.

Difieren en esencia el fenómeno de la resurrección y el acto de resucitar, así la primera solo es interpretada en el ámbito místico y objetarla es irrespetar la ideología religiosa y a la misma omnipotencia, que estableció el prodigio como la recompensa final, razón de ser y epílogo incondicional del sufrimiento terrenal.

Los actos de resucitación si son los que comúnmente se dan a diario en todos los aspectos de la vida social, política o económica que trascienden más allá de la condición humana a situaciones materiales y a la misma existencia del individuo y sus actividades dentro de las sociedades que conforman el Estado.

Sucede que no estamos alejados de realidades cuando en la política se da a interpretar la parábola axiomática sobre aquella vez que por circunstancias propias del ejercicio de gobierno se creía cerca  de dar final y hacer desaparecer a la anarquía y amenaza de un grupo terrorista diezmado y arrinconado y que con el cambio de gobierno nacido en el fundamento de la traición, la mentira y maquinales amangualamientos con delictuosos amiguis, haya resucitado, no milagrosamente sino consecuencialmente para desgracia de toda una nación con calificativo que se le quiera referenciar: Inseguridad ciudadana, terrorismo, corrupción, desgobierno, pobreza.

El renacimiento de antiguas prácticas políticas corruptas a costa del enterramiento de leyes y normas instituidas para controlar la conducta social, es resultado de haber elegido mal e inconscientemente a quienes si tenían establecido y estudiado con anterioridad la implementación de mañosas formas de tomarse el poder, cerrando espacios a la democracia con la toma de decisiones unilaterales, solo beneficiosas para sus propósitos de sometimiento del pueblo y enriquecimiento personal de legitimados y contertulios criminales, desde escenarios exteriores establecidos para alcahuetear la promulgación de sus exigencias injustas.

Resucitaron de una etapa preagónica con fuerza y amenazadores panoramas a la vida social, los fantasmas del narcotráfico, el secuestro, la extorsión, el contrabando, la violencia generalizada, el delito y otros anexos que estrecharán las ilusiones de regodearnos en un Estado que preste eficientemente los servicios públicos, cuide y proteja el sistema de salud, incentive y proporcione el mejor sistema educativo y ejerza un gobierno justo y equitativo ,digno representante del poder soberano.

La resurrección seguirá siendo para el mundo cristiano el motivo de alborozo y celebración después de la iniquidad, pero la reaparición de los males de la sociedad producto de la ignominia y soberbios procederes de gobernantes legitimados será el motivo de tristeza más grande para todo el pueblo, que siempre ha referido y confundido la esperanza de llegar a un mundo mejor prometido por el verdadero y único Dios, con las promesas falsarias de endiosados humanos contemplados transitoriamente en el poder terrenal.

 

Alfonso Suárez Arias

@SuarezAlfonso

Sobre el autor

Alfonso Suárez Arias

Alfonso Suárez Arias

Aguijón social

Alfonso Suárez Arias (Charalá, 1956). Abogado en formación (Fundación Universitaria del Área Andina en Valledupar). Suscrito a la investigación y análisis de problemas sociológicos y jurídicos. Sus escritos pretenden generar crítica y análisis en el lector sobre temas muy habituales relacionados con la dinámica social, el entendimiento del Derecho y la participación del individuo en la Política como condicionamiento para el desarrollo integral.

@SUAREZALFONSO

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

Grandes interrogantes

Grandes interrogantes

  Para conocer la dinámica de la política en Colombia se requiere algo más que formarse en politología, debido a los distintos ac...

¡Pronúnciate ya! Alto a los feminicidios

¡Pronúnciate ya! Alto a los feminicidios

Hemos visto en la última década un aumento  de asesinatos de mujeres por razones de género, lo mismo que los índices de impunida...

De El Salvador a Colombia: un Bukele a la puerta se asoma

De El Salvador a Colombia: un Bukele a la puerta se asoma

  La república de Colombia comparte un parecido histórico con el país de América central, El Salvador. Conflictos heredados despu...

Una petición para honrar la memoria de Martínez Zuleta

Una petición para honrar la memoria de Martínez Zuleta

El doctor Aníbal Martínez Zuleta personifica los versos del poeta español Antonio Machado: Caminante  no hay camino /  se hace cam...

Regresan los eventos presenciales

Regresan los eventos presenciales

  Llevamos ya casi año y medio golpeados por la pandemia, he escrito varias entregas por este medio, en las que me he referido en de...

Lo más leído

El Porro colombiano

Jairo Tapia Tietjen | Música y folclor

El Palo de Cañaguate

Aníbal Martínez Zuleta | Medio ambiente

Costumbres que hacen de Colombia un país único

Verónica Salas | Ocio y sociedad

Ese intruso gato azul

Guillermo Valencia Hernández | Literatura

Grandes poemas sobre la amistad

Redacción | Literatura

Los grandes poetas de la canción vallenata

José Atuesta Mindiola | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados