Música y folclor

Mélida Galvis, toda una reina del acordeón

Juan Rincón Vanegas

30/05/2012 - 11:00

 

Mélida Andrea Galvis en Bogotá Mélida Andrea Galvis Lafonf –la hija del veterano contador público, Miller Hernán Galvis Narváez y de la desarrollista familiar, Gloria Lucía Lafont Sáez– cumplió a la edad de 12 años su sueño al coronarse como reina infantil del acordeón en el 45° Festival Vallenato.

Eso le ha traído la mayor cantidad de satisfacciones que se reflejan en su sonrisa, en sus palabras y en las ganas de registrar esos bellos momentos en su Blackberry.

Para esta niña monteriana residente en el barrio La Castellana y estudiante del colegio Ignacio Valle Grande, lograr el anhelado triunfo buscado en tres ocasiones donde ocupó lugares destacados, no fue tarea fácil. No sólo por los contendores que tuvo en la final, sino porque se enfermó.

Su papá Miller, cuenta que “un día antes de la final la llevé a una clínica de Valledupar debido a que estaba con fiebre, y se le pudo controlar. El otro día me asusté mucho porque amaneció medio brotada y nuevamente con fiebre y dolor de cabeza. Tenía varicela y así en medio de todo ella sacó su casta y pudo ganarse la corona que ostenta con mucho orgullo porque se la ganó en un festival bien organizado, serio y con participantes de mucha calidad”.

Aquella historia de los males del cuerpo quedó atrás, porque ella solamente recuerda, cuando subida en la tarima ‘Francisco El Hombre’ de la Plaza Alfonso López y acompañada del cajero Andry Duvan Arévalo Manjarrés y del guacharaquero, Marcos Daniel Padilla Méndez pudo presentar su mejor clase de acordeón para recibir del jurado la mayor puntuación.

“Me sentía mal con la fiebre y mi papá estaba conmigo para darme los medicamentos, pero no podía desaprovechar esa oportunidad de haber llegado a la final y cada vez que tocaba recibía los aplausos de mucha gente que me decía que venía tocando bien. Gracias a Dios, todo salió como se esperaba y ahora soy la reina del acordeón”.

Cuando ella contaba que su preparación había sido desde el pasado mes de enero, sin descuidar sus estudios, su papá la interrumpió para dar una contundente declaración.

“Quiero decir que durante el año de reinado de mi hija no participará en ningún festival. Ella, será como las reinas de belleza de Cartagena que solamente se presentan en eventos culturales, sociales o donde sean invitadas. De todas maneras es la reina del acordeón de Monteria para el mundo”.

Al respecto ella solamente comentó: “Eso lo hablamos en familia y así será. Tengo que gozarme este reinado y colaboraré en obras sociales y haré presentaciones en muchas partes porque la reina tiene que mostrarse tocando su acordeón y dejando por lo alto el Festival de la Leyenda Vallenata”.

 

El paseo por la plaza

La primera salida de la reina Mélida fue a Bogotá, para presentarse a favor de una obra social, y estuvo encantada de montar en avión y de visitar por primera vez a la capital del país, de la cual manifestó que era “grande, bonita y fría”.

En todos los lugares donde estuvo: Club El Nogal, Parque Jaime Duque y Plaza de Bolívar, entre otros, llamó la atención y experimentó la más grande alegría.

“Estuve encantada de estar en Bogotá por tres días y visité muchos lugares. Eso no tiene comparación y es algo maravilloso, gracias a Dios que me dio este triunfo y la oportunidad de conocer más a nuestro país. Espero ir al exterior”.

Entre las alegrías que se le reflejaron en sus ojos y en su sonrisa, estuvo cuando visitó la emblemática Plaza de Bolívar. Allí tocó su acordeón, se tomó fotos y jugó con las palomitas.

“Papá cómpreme tres bolsitas de maíz para echarle a las palomitas”. Él presuroso se las trajo y ella comenzó a vivir un momento de esos que conmueven el corazón de una niña humilde y buena que al poner a cabalgar sus dedos por el teclado de un acordeón hace posible que las alegrías suban al más alto pedestal.

“Palomitas, vengan, vengan, que quiero darles maíz y jugar con ustedes”, repetía una y otra vez”. Las palomitas se acercaban lentamente y le hacían caso.

En ese momento glorioso su papá le dijo que interpretara su acordeón y ella comenzó a tocar y cantar: “Lirio rojo”, ese paseo del maestro Calixto Ochoa, como homenaje al hombre que recibió los máximos honores en el pasado Festival de la Leyenda Vallenata.

Para ella, era como vivir esos gratos momentos cuando pudo ganarse la corona como reina infantil interpretando los cuatro aires vallenatos entre ellos la puya ‘Conmigo nadie se meta’ y también llegar a su tierra Monteria, donde recibió todos los honores de sus paisanos.

Muchos se acercaron para verla tocar su acordeón y en vez de aplausos movían sus cabezas para darle el visto bueno.

De regreso al hotel el taxista preguntó: “¿Y ella no es la reina infantil del Festival Vallenato?”. Al contestarle que sí, dijo: “Esa es famosa, yo la ví en televisión y en la prensa”.

La felicidad de la reina del acordeón no la cambiaba por nada y seguidamente volvió la charla y se le preguntó si tenía novio. Dejó salir de sus labios una leve sonrisa y dijo: “No”. Su papá enseguida anotó: “Ni que se le ocurra”.

Ella, sin perder tiempo ripostó: “Estoy ennoviada con mi acordeón y lo acaricio todos los días para que me regale las notas que necesito”. Ante su respuesta su papá dijo que a ese novio si lo aceptaba, pero con las condiciones que siguiera siendo la mejor estudiante y toda una reina.

Sobre el autor

Juan Rincón Vanegas

Juan Rincón Vanegas

Cultivo de folclor vallenato

Periodista, escritor y cronista, natural de Chimichagua, Cesar y ganador de distintos premios de periodismo con historias del folclor vallenato y sus distintos personajes. Actualmente se desempeña como Jefe de Prensa de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata.

@juanrinconv

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