Patrimonio

Es tiempo de honrar a los médicos tradicionales de la Sierra

María Ruth Mosquera

29/05/2018 - 06:25

 

 

Extraño sería encontrar una persona en Atánquez que no haya sido sanada de algún mal de salud a través de los médicos tradicionales quienes con su sabiduría y nobleza custodian el bienestar de los habitantes en este poblado serrano. Bien saben los atanqueros que habitan un suelo bendito que les provee los remedios para curar el cuerpo y el espíritu, y que para ello existen personas dotadas con el especial don para curar.

Todos allí saben de la sapiencia curativa de Diógenes Arias; saben que Rafael Andrés Carrillo es experto en la preparación de botellas que son benditas para una infinidad de afecciones; que Segundo Cáceres tiene el don de rezar para sanar; que Rafael Rodríguez, más conocido como Macoco, es un sabio casi centenario de las plantas y los rezos; que Faustina Blanchar ha sido una mensajera de la sanidad en el territorio kankuamo. Saben que estos eruditos del bien, todos mayores de ochenta años, han sido responsables de que hombres y mujeres allí disfruten de una vida sana y, por tanto, plena.

Por la gratitud, el respeto y el reconocimiento de ello es que el Resguardo Indígena Kankuamo les rendirá homenaje en el Tercer Encuentro Cultural Étnico y Folclórico de la Sierra Nevada, que tendrá lugar entre el 8 y el 10 de junio en Atánquez.

Encuentro étnico en el corazón de Atánquez Y es que estos tiempos de vigencia de la medicina tradicional es menester traer a escena a estas personas que son emblemáticas para los pueblos de la Sierra y también para muchas otras personas de otras latitudes que han resultado beneficiadas con la onda expansiva de sus saberes.  “Queremos reconocerles la gran labor que ejercen los médicos tradicionales, que no se les había hecho un reconocimiento como tal a la labor que ellos”, expresa John Robert Torres, cabildo menor de Atánquez y coordinador del evento.

El encuentro, que tendrá lugar en el marco de La Octava del Corpus Cristi [i], es una  conmemoración majestuosa de la cultura, la esencia, las artesanías y manifestaciones folclóricas y dancísticas del territorio kankuamo y que hace parte del proceso de fortalecimiento de las raíces propias kankuamas.

La inauguración será el viernes 8 de junio, con muestras culturales y concursos de palomas de gaita, chicote, décimas, canción inédita, acordeoneros mayores, pintura ecológica infantil; se revivirán las usanzas de juegos tradicionales, carrera de burros, blanquiado de alfondoque, el más comelón, los mejores Makaneros (que consiste en desfibrar del maguey con técnica individual). Todo esto tiene lugar en la plaza principal, donde confluyen además danzas como El gallinazo y la Mano larga y otros bailes populares.

El homenaje a los médicos tradicionales se realizará el sábado 9, con la presencia de no todos los homenajeados, ya que a algunos de ellos la suma de los años les ha restado movilidad sobretodo traslados de un lugar a otro de la Sierra; no obstante, aquellos que no puedan asistir estarán representados por hijos o algún pariente. Para la mañana del domingo 10 está programado un foro en torno a qué es la medicina tradicional y la importancia de no dejarla perder como tradición identitaria de los pueblos de la Sierra Nevada.

Allí, en la Sierra Nevada se dan de manera silvestre las plantas que son transformadas en medicina por los que saben que la menta tiene propiedades para calmar el malestar estomacal, pero también estimula la inspiración; que la yerbabuena te activa espiritualmente y despierta la energía del cuerpo, que el Tomillo beneficia el arte de hablar y te ayuda a expresarte, el Romero favorece el área de la cabeza y la concentración, que el Limoncillo agudiza la concentración y ahuyenta la procastinación, que el Jengibre genera equilibrio y así un sinnúmero de plantas como el Anamú y el Llantén, que están ahí como un servicio ecosistémico saludable para las comunidades.

Souldes Maestre, miembro del equipo organizador del Encuentro y encargado de las comunicaciones, es testimonio no solo de los poderes medicinales de las plantas, sino del conocimiento y entrega desinteresada de estos los sabios. “Yo he ido muchas veces donde el señor Rafa; uno va sin plata y ellos lo curan; lo hacen por lo social, como si fuera un deber social, sin importarles el dinero. Lo que ellos saben es un don que se les dio”. Cuenta que “El señor Rafa y el señor Segundo son especialistas en el tema de mordedura de culebra y picadura de araña” porque hacen que la herida cicatrice en tan solo una semana, mientras que los médicos occidentales se toman de tres semanas en adelante.

 

Mariaruth Mosquera

@Sherowiya



[i] El Corpus Christi es un día de fiesta que convoca a los casi siete mil habitantes de Atánquez a la celebración milenaria de su identidad religiosa, de su herencia y esencia ancestral, símbolo de lo que son como pueblo. Ocho días después se realiza la Octava del Corpus, es un día de nostalgias, de revelación de misterios. Los danzantes llegan de madrugada a un punto especial; cuando empieza a salir el sol, las nubes predicen si algún danzante fallecerá durante el año y no estará en la siguiente celebración. Luego hay misa, procesión y visitas, esta vez a quienes ya han abandonado este mundo material, pero que siguen presentes en el recuerdo y los corazones de los atanqueros. Al final del día se escenifica un juego, al que llaman la pelea, en la plaza principal danzan de nuevo Cucambas, Diablos y Negros, lo que termina en una demostración de arraigo, unidad y armonía, de triunfo del bien sobre el mal. La Octava termina con una ceremonia de despedida de la tierra, que simboliza la terminación de las fiestas, se hacen dos vueltas al pueblo, centonando cantos que hablan de nostálgicos adioses a la fiesta, en la que no se sabe si estarán el próximo año.

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