En el territorio que hoy conforma la República de Colombia habitaron un amplio número de culturas precolombinas, la mayoría de ellas con un elevado desarrollo socio-cultural y una buena adaptación a su entorno. Sin embargo, a pesar de su adelanto, la gran mayoría de ellas desapareció, dejándonos solo muestras arqueológicas de su grandeza.

En Colombia como en casi todo el territorio de América, la aparición de la agricultura produjo una transformación socioeconómica en los grupos indígenas, propiciando en muchas comunidades un cambio fundamental: se pasó de una sociedad tribal igualitaria, a pequeños Reinos, en los cuales comenzó a aparecer cierta diferenciación social, sin existir aún la propiedad privada. Este nuevo tipo de organización se conoce como Cacicazgo y en la mayoría de las regiones colombianas se prolongó hasta la llegada de los europeos.

Dentro de este marco se dio el surgimiento de algunas comunidades indígenas sobre otras. A esas comunidades se les conoce como las Culturas Indígenas Precolombinas, que en Colombia fueron conformadas por varios grupos importantes, como la Cultura de Nariño, Cultura de Tierradentro, Cultura de los Tayrona y los Pijaos [1].

Debido al escaso desarrollo de las fuerzas productivas (técnicas de trabajo y herramientas) casi toda la población de estos grupos tuvo que dedicarse a la agricultura para producir su alimento y poder subsistir.

Sin embargo, estas culturas se destacaron por otros logros, ya que además de agricultor, el individuo perteneciente a estos grupos era ceramista, tejedor, orfebre. Algunas de sus obras el legado que nos dejaron y describen su estilo de vida.

Orfebrería y distinción  

Si bien las culturas prehispánicas no conocían la escritura, se valían de las piezas de cerámica, la tradición oral, los tejidos y la metalurgia, como medios de comunicación y distinción. Los hallazgos arqueológicos en Colombia confirman que los grupos indígenas de esta zona fueron los mejores orfebres de la América precolombina, tanto en la técnica como en la calidad artística.

La orfebrería prehispánica en Colombia se desarrolló especialmente en las regiones andinas desde cuatro siglos antes de Cristo, impulsada por la disponibilidad de recursos minerales. Las avanzadas técnicas que se advierten en sus productos y las figuras y símbolos que éstos representan, indican la existencia de una verdadera especialización del trabajo y de una larga tradición cultural. Esta actividad orfebreril se interrumpió, como en el caso de los aztecas, cuando su trabajo debió limitarse a la explotación de los yacimientos auríferos para fortalecer el fisco de la corona española.

La orfebrería prehispánica del territorio de la actual Colombia se distinguió en Suramérica por el predominio de la fundición a la cera perdida [2]. Los orfebres fueron maestros en crear adornos y recipientes que modelaban en cera con sus manos y luego transformaban en metal. La cera se obtenía de las colmenas de abejas sin aguijón, o abejas angelita. En Colombia, las diversas especies se encuentran desde el nivel del mar hasta los 3.400 metros, especialmente en los bosques húmedos.

Las huellas digitales impresas en algunos colgantes de metal hicieron pensar a los europeos que los indígenas amasaban y modelaban directamente el oro. Las huellas quedaron en los modelos en cera usados en el vaciado a la cera perdida.

 

 

PanoramaCultural.com.co

 

Referencia:

[1] Panorama prehistórico de la costa caribe Colombiana. Álvaro Chávez Mendoza

[2] Las técnicas de la orfebrería. Banco de la República 

.::El Sombrero de Alejo - Carlos Vives::.
.::Fíjate qué bueno está - Anibal Velásquez y sus locos del Swing.::.