“Si me muero de un dolor que me he dado en la cabeza / no es falta de medicina porque he tomado bastante / he visitado al doctor y reconoce con paciencia / que ya él enteramente ya no tiene más que darme”. Quien por curiosidad, o por simple casualidad, escuche estos versos, no tendrá dificultad para trasladarse a 1976 cuando los hermanos López, con la efímera voz del cantante Freddy Peralta le dieron publicidad a esta hermosa canción, que apenas llegó a los hogares caribeños caló profundamente en la inmensa fanaticada que siempre le ha hecho la corte a la música vallenata. Su título llamativo entró de lleno en el sentimiento del pueblo, que sentía un placer desbordante entonando los versos, los cuales eran repetidos sin cansancio en las casetas elitistas, en las fiestas hogareñas, en los bares y cantinas de baja estructura, y en las infaltables parrandas callejeras.

Apenas frisaba 19 años Diomedes Díaz, y era llamado ya “El cacique de la Junta”, cuando los hermanos Pablo y Miguel López, quienes recientemente se habían separado del famoso vocalista Jorge Oñate, grabaron el elepé “Con toda el alma”, donde apareció “Mi dolor de cabeza”, la impactante canción que, a los pocos días, pasó a ocupar el primer puesto en ventas y en sintonía. Este tema, al lado de “Cariñito de mi vida”, cantada por Rafael Orozco con Emilio Oviedo, y “Razón sentimental”, interpretada por Jorge Oñate con Colacho Mendoza, ambas en 1975,  le abrió los senderos de la fama al futuro cantante juntero. Y, aunque la unión de Freddy Peralta con los hermanos López sólo alcanzó el lanzamiento de dos long plays, podemos afirmar que bastó la canción diomedista para enmarcar a esta agrupación con letra de oro en las páginas inmortales de la música vallenata.

Hoy, cuatro décadas más han transcurrido desde aquel lejano mes de mayo de 1976, cuando los aires populares y citadinos del caribe colombiano asistieron al apoteósico bautizo de “Mi dolor de cabeza”, y fueron muchísimas las personas que se identificaron con su letra, romántica, poética y costumbrista, y, con toda seguridad, la utilizaron en aquellas conquistas amorosas que se tornaban inalcanzables. Eran los gloriosos tiempos del “Mandato claro”, y la música vallenata ya, prácticamente, ocupaba un puesto significativo en todas las regiones de Colombia.  Y en medio de la abundancia de hermosas canciones que en esos momentos interpretaban los hermanos Zuleta, Jorge Oñate con Colacho, el Binomio de Oro, Los Cañaguateros y Los Betos, “Mi dolor de cabeza” se erguía desafiante y transitaba con la corona del triunfo en medio del favoritismo colectivo.      

La publicación de “Mi dolor de cabeza” en plena Edad de Oro de la música vallenata contribuyó a enriquecer el inmenso repertorio de hermosas composiciones que nutrieron la década del setenta, la cual coronó el nacimiento de los conjuntos más renombrados que ha tenido la música de acordeón. Quienes tuvimos el privilegio de vivir nuestra juventud en esos años, somos testigos indelebles de la altura musical que floreció en esa época. Hoy nos abruman bellísimas canciones que al recordarlas nos trasladan a nuestros mejores años, dando la impresión de que estamos viviendo la época de su nacimiento. Discos como “No voy a Patillal”, “La conquista”, “Razón y olvido”, “Corazón Vallenato”, “La muchachita”, “La nostalgia de Poncho”, “Mi salvación” y muchos más, tienen un sabor especial en todos los corazones de las personas que amamos el folclor vallenato.

Y hablando de su autor, podemos afirmar que “Mi dolor de cabeza”, es el título que nos abre las puertas para conocer la tremenda pasión feminista de Diomedes Díaz. Porque ya, desde esta grabación, se percibe el inmenso desfile de canciones que fueron compuestas por el “Cacique de la Junta” para dedicárselas a sus travesuras amorosas. Y también se vislumbra en este disco el talento creativo que lo acompañó hasta los últimos días de vida en el 2013. Y un detalle que siempre me llamó la atención fue que el artista carrizalero no hubiera incluido en su repertorio de canciones grabadas por él, estas primeras composiciones. Por esta razón, es posible que muchos fanáticos desconozcan que Diomedes es el autor de “Mi dolor de cabeza” y de muchos discos más que fueron cantados por varios conjuntos antes de que él entrara al mundo de la vocalización en 1977.

En el cierre, la metáfora diomedista sigue su curso, dejando una respuesta implícita: “La nostalgia se introduce cuando uno es sentimental / y si no puede matar lo que poquito le interesa / tú que sabes que te quiero, tú que miras mi presencia / ya debes de comprender a lo que se debe mi mal”. Como vemos, una estrofa perfecta en el fondo y en la forma, artificios poéticos manejados a cabalidad por el “Cacique de la Junta”, los cuales penetran con honda sensibilidad en el sentimiento de los oyentes. Una tremenda emoción que invade nuestro cuerpo y nos traslada automáticamente a los hermosos tiempos en que nació la canción y nos iluminó el espíritu. Sinceramente, fue esta la sensación que experimenté hace algunos días, cuando, al estar departiendo con un amigo, éste repentinamente me solicitó que lo complaciera con “Mi dolor de cabeza”.

 

Eddie José Daniels García 

Reflejos cotidianos
Eddie José Dániels García

Eddie José Daniels García, Talaigua, Bolívar. Licenciado en Español y Literatura, UPTC, Tunja, Docente del Simón Araújo, Sincelejo y Catedrático, ensayista e Investigador universitario. Cultiva y ejerce pedagogía en la poesía clásica española, la historia de Colombia y regional, la pureza del lenguaje; es columnista, prologuista, conferencista y habitual líder en debates y charlas didácticas sobre la Literatura en la prensa, revistas y encuentros literarios y culturales en toda la Costa del caribe colombiano. Los escritos de Dániels García llaman la atención por la abundancia de hechos y apuntes históricos, políticos y literarios que plantea, sin complejidades innecesarias en su lenguaje claro y didáctico bien reconocido por la crítica estilística costeña, por su esencialidad en la acción y en la descripción de una humanidad y ambiente que destaca la propia vida regional.

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