Música y folclor

La vida de Leandro Díaz Duarte

Lolita Acosta

22/06/2020 - 04:45

 

La vida de Leandro Díaz Duarte
El compositor y cantante Leandro José Díaz Duarte / Foto: Archivo PanoramaCultural.com.co

 

Nació en la vereda de Alto Pino, de Lagunita de la Sierra, un corregimiento del municipio de Hato Nuevo, en La Guajira, el 20 de febrero de 1928. Fueron sus padres Abel Duarte y María Ignacia Díaz. Tuvo 15 hermanos.

Muy pequeño fue llevado a Tocaimo, un corregimiento del municipio de San Diego, en el Cesar, y más tarde se radicó por muchos años en esta cabecera hasta cuando en la década de los 80 se trasladó a vivir a Valledupar, la capital del Cesar, donde por una insuficiencia renal falleció el 22 de junio de 2013, a la edad de 85 años. Horas antes había sido llevado a la Clínica Cesar por dolor abdominal y dificultad respiratoria.

Fue uno de los más grandes compositores del vallenato. Comenzó a cantar cuando tenía 5 años. Su mayor crecimiento como artista fue en San Diego, al que llamó “el pueblo de mis amores”. Fueron inolvidables sus tenidas musicales al lado del trío de Antonio Braín, Hugo Araújo y Juan Calderón, convertidos en afamados serenateros. Con Toño Salas tuvo también grandes momentos haciendo de guacharaquero en toques de parranda.

Ciego de nacimiento, Dios le dio el talento y la sensibilidad del artista logrando componer un número indeterminado de canciones que fluctúa entre 200 y 300. La primera fue “15 de julio”, que sigue inédita por la promesa que le hizo a su mamá de no publicarla al narrar en ella sus penas y dolores sufridos de niño.

Luego vino “La loba ceniza”, que las hizo, ambas, cuando tenía 17 años, plagiada esta segunda por Abel Antonio Villa, quien la grabó con el título de “La camaleona”. En la mayoría de sus canciones sorprende por la profundidad filosófica de su pensamiento. Son a la vez descriptivas, narrativas, críticas y satíricas. Fue de los primeros compositores vallenatos en enmarcarse en la llamada canción protesta.

La mayoría de sus conocimientos los adquirió a través de la radio. Siempre tuvo un buen receptor de 7 bandas. Sus emisoras preferidas fueron Radio Habana Cuba, la BBC de Londres, Radio Moscú y Radio Nederland. Logró así pues adquirir una exquisita formación y lo convirtieron en un excelente contertulio. De las emisoras locales le gustaba Radio Guatapurí.

También sus amigas, como Fanny Zuleta, Natividad Toncel y Clementina Ramos, su mujer, quienes le leían libros, en especial de poesías y novelas, le ayudaron mucho.

Las más consagradas agrupaciones musicales nacionales e internacionales han difundido su obra, como las del Rey Vallenato Alfredo Gutiérrez y los cantantes Jorge Oñate, Poncho Zuleta, Diomedes Díaz, Carlos Vives, Jorge Celedón y su hijo Ibo Díaz y la agrupación Charanga América de Puerto Rico.

Su canción más exitosa quizás sea “Matilde Lina”, pero otras tuvieron grandes momentos y siguen siendo recordadas, como: “Soy”, “La gordita”, “Los tocaimeros” (también conocida como “La trampa”), “El verano”, “El negativo”, “Quiéreme”, “Carmencita”, “La parrandita”, “Cardón guajiro”, “Mi memoria”, “Fui de tu alma”, “La contra”, “Olvídame”, “Preciosa mujer”, “Yo comprendo”, “El bozal”, “Dios no me deja”, “Bajo el palo e' mango”, “El enamorado”, “Cultivo de penas”, “Sabor a primavera”, “Horas felices”, “Los tres amigos”, “Para olvidar”, “Mujer infiel”, "A mi no me consuela nadie", “Tarde gris” y “Para qué llorar”.

En su niñez ganó sus primeros centavos fungiendo de adivino. Más tarde se hizo guacharaquero, cantante de rancheras y repentista.

Le cupo el honor de que uno de los versos de su canción “La Diosa Coronada” fue tomado por Gabriel García Márquez como epígrafe de su obra “El amor en los tiempos del cólera” (1985). Dice así: “En adelanto van estos lugares/ ya tienen su diosa coronada”.

En hogares diferentes procreó ocho hijos pero su compañera permanente fue Clementina Ramos, con quien tuvo seis, y quien estuvo a punto de perderlo cuando una bogotana intentó atraparlo por la vía del matrimonio, y que fue descubierto por la periodista Lolita Acosta (quien dio alerta a la familia de la conversación escuchada durante un vuelo entre Cali y Bogotá).

En Cali el maestro y la periodista asistían, junto a otras personalidades, a un homenaje tributado a Leandro por la comunidad científica mundial reunida en esa ciudad.

 

Lolita Acosta

Periodista - fundadora del Diario Vallenato 

1 Comentarios


Hugo Álvarez 22-06-2020 07:35 PM

Excelente nota que complementa al libro "Leandro"

Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

Un convenio para impulsar nuevos talentos musicales del Cesar

Un convenio para impulsar nuevos talentos musicales del Cesar

  La primera grabación es fundamental en la vida de todo músico. Conscientes del simbolismo de este primer paso, la Gobernación de...

Oye, los “vajodé” Miguel López

Oye, los “vajodé” Miguel López

  Increíble: cincuenta y dos años han transcurrido desde que la inmensa fanaticada de la música vallenata se deleitaba en exceso o...

Jimi Hendrix, sus últimos discos y su muerte

Jimi Hendrix, sus últimos discos y su muerte

A consecuencia de la actuación en el Festival de Monterrey y la grabación de un documental del mismo, “The Jimi Hendrix Experienc...

Abre convocatoria del Festival Tierra de Compositores de Patillal

Abre convocatoria del Festival Tierra de Compositores de Patillal

Durante un mes, a partir del jueves 20 de noviembre y hasta el sábado 20 de diciembre estarán abiertas las inscripciones para los c...

La Paz celebra las victorias de su escuela musical

La Paz celebra las victorias de su escuela musical

Es cierto que el 46 Festival Vallenato fue la vitrina de los mejores acordeoneros y compositores de la región pero también, y hay que...

Lo más leído

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados